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VERSOS CONTRAHECHOS
I
Amor,
tengo que hacerte un poema
una noche prodigiosa de estrellas,
y sementar con mis versos
en el surco de tu cuerpo undoso
y de tu alma dormida.
Al conjuro de los cielos
tengo que reconstruir tu imagen
de la nada y de todo,
e imaginarla en la risa
mágica y febril
de mis sueños más verdes.
Debo acicalar tu sombra
y tornarla en fantasma
de mis propios miedos
para que te tenga conmigo.
Sólo así mirarás un día
-otros días- mis días.
II
Amor,
tu poema nace.
Mis versos ya te tocan
y resuellan ahogados
en tu rostro,
desde la profundidad
misma de mis silencios,
desde mis infancias
y mis muertes de siempre.
III
Dios mío,
amor,
te he escrito un poema
tan triste.
Tan del báratro que llevo
dentro.
Tan distante
y contrahecho.
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