Nocturno

Cuando la noche se acerca
me desnudas;
dando bienvenida al desvarío.
Se diluye la constelación
     en mi pasión.

Nacen en mis muslos tensos
tus anhelos, y te enredo en ellos.
Desgaja la oscuridad mi piel
con las expresiones de tus dedos.

Llueves en mis sábanas
las brisas de tu mar.
Acaricias mi lengua con poesía,
y aprendo de tu mano a andar.

Ya de madrugada florezco,
quedando mi alma abierta. . .
cuando en tus versos me veo
     descubierta.