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Arrimándome a ti
Hoy te arrimo mis manos para
dejarlas en las fibras de tus anhelos
y que flagelado, de la realidad
nuestra, vibre el viento.
Mis plantas para andar descalzos
sin el lastre que ayer
bautizó en esclavos a ambos.
Hoy te arrimo mi corazón,
termal de amor, donde
descanse sumergida tu razón.
Mi almapiel,
casa donde retocen tus niñerías
de noche y día,
guardando el eco de tus pies.
Hoy te arrimo mi humedad
para saciar tu sed de hombre
y perfumar mi existencia
con tu nombre.
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