|
Poquita fe
Escucha amor del tren de la
soledad el silbido, se ha ido.
No vuelvas la vista atrás,
que no surjan miedos
de los escombros.
Escondo en mi trenza ilusiones
para que en tus manos quede
al destejerla mi todo,
cuando tus labios abismes
en mis hombros.
El calor de nuestras lenguas
nos cobija de huracanes,
se vislumbra una luz delante.
Con verdes campos un horizonte
para levantar un volcán de amor
con ese granito de fe
en tu corazón.
|