|
Gabriela Simone Sé feliz contigo mismo
¿Es que uno se basta para
contentarse, llenarse? Si es lo suficientemente íntegra, si confía en sus posibilidades, si no necesita de nada para esbozar una sonrisa y se tiene un escudo muy duro que
no deje lugar al llanto. Con mucho trabajo y perseverancia se
puede lograr. No sólo para complacer a alguien o conseguir un premio, sino por el propio placer de sentirse bien, de
aceptarse uno mismo. Pensar así me hace sonreír; aun sin saber por qué, me hace sentir deseada, atractiva
hacia los demás. Me hace mirar la vida desde otra óptica, valorar mis logros, aceptar que mis errores son humanos y, como tales tengo
el poder de enmendarlos. Me permite querer más a los otros, no por lo que me puedan brindar sino
por lo que verdaderamente son. Me libera de preocupaciones. Me aclara el horizonte. En definitiva, me hace una persona mejor, capaz de afrontar los problemas sin caer en la desesperación. Me hace vivir la vida de
una manera optimista. Ya que lo malo se da por descontado, busco
lo bueno en todo. Hasta ahora no lo sabía, pero esta cuasi-filosofía es
realmente hermosa. Agradezco de corazón a
quien la puso ante mis ojos. De otra manera, hubiera seguido ciega ante
esta obvia verdad. Gracias por enseñarme el camino de la alegría, por no dármela en la mano y dejar que yo misma me
la procure. ¡Es maravilloso! Mi esperanza de ser feliz es mucho más firme, no se apoya en nadie que no sea yo misma. |