NO SIEMPRE SE LLEGA HASTA EL CIELO
Nunca pensé que tu ausencia
doliera tanto en mi piel
No creí que después de tí
Me costara tanto ser feliz.
Jamás imaginé que el recuerdo de tu olor
y tu sabor quedara impregnado en mí.
Pero hoy cuando intenté
borrarte de mi vida,
Dejarte en el pasado,
olvidarte en sus brazos,
no pude logralo,
me falta el peso de tu cuerpo
y tus labios comiendome a besos.
Me falta tu voz y tu respiración
que son parte de mi inspiración,
me falta tu esencia y tu presencia,
esa ternura conducida por pasión
que poco a poco lograba fundir mi corazón.
Me falta el roce tierno de tus manos,
tu dulce aliento y ese pequeño
lunar tan singular.
Qué puedo decir si después de tí,
el ya no es nada,
no es nadie,
solo un algo que estuvo ahí
cuando comprobé
que no siempre se llega hasta el cielo.