Déjame tocar el suelo
Déjame
tocar el suelo
pétalo de luz deseoso de mañana,
permite mi descarnación de los astros
supernova de soles y tardes.
Cuando
te veo
Soy el que no soy,
Cuando te veo
Mis hombros son menos pesados que el viento.
El
cometa de mi cuerpo
Cede hilo al observar,
Como nace tu cuerpo sereno
Tras la mar y sin pujar.
Tan
volátil se me vuelve la armadura,
De los miles de cuerpos que doy a luz para ti
Que se encrespan mis vellos de alegría
Cuando divago eólico entre tus sueños.
Si
te vieras caminar, y vieras,
Como se disgregan mis tropas,
Como se hace verano el otoño
En tu pecho de risas forjadas.
Y
aunque no quiero caer
En el abismo del inperenne amante,
Tu no me dejas más sendero
Que el de tus eternas colinas
Y el de tus elevados aguaceros.
Déjame
tocar el suelo
Pétalo de luz deseoso de mañana
Quemarme en las profundas fosas de tu ausencia,
Déjame ser sin ti.
Soy
el que soy,
Si tu vertiente de caricias
A negarse se me niega
Y tu existencia, a no ser,
A no ser se me vuela.
Que
filudas son la hojas
Del otoño que fue verano,
Si tu falda cancionera
Es canción de otro acto.
Tengo
miedo que el mañana
me sorprenda sin tu voz,
pequeñez nuclear de mi pulso
torrente fornido de besos y calor.
Amor
esta noche quiero
Desempolvar los libros de piel,
Amor esta noche quiero,
olvidarte un poco para ser.
Para
ser quien no he sido
Desde que tu mano se frotó en la mía,
Y tus mejillas huyeron al sol
Bajo el manto de noche agitada.
Amor
esta noche quiero
Amarte en el olvido,
En este olvido fugitivo
Amor esta noche quiero.