ENTRECORALES, ¡AMIGAS!
Cuando
me vi sobre el mar
frente a costa de arrecifes,
al cielo quise yo hablar
y al mar, poner por testigo
de cuanto allí ayer sentí
y hoy guardo como un latido.
Vi volar peces sin nido,
vi al mar en plata encendido
y al horizonte teñido
en oro y verde en su mecido.
A mis pies isla Saona
blanca, esmeralda tendida,
el mi versar bañó el sol
sobre arenas coralinas,
la playa me suspiró amistad
y hoy, siento a Mati mi amiga.
Ella entusiasmo bailó,
nos contagió divertida,
fue un placer Mati encontrarte,
disfruta pues, de esta lectura.