El avión que un día imaginó un pintor.

Avión de Rupert Wasey

Tal vez esa sea la esencia del Flitzer, lo que le convierte en un avión distinto al resto, lo que hace que tenga esas formas tan originales. Lo cierto es que se trata de un avión único.

Ahora permitidme que os presente a alguien:

El piloto que veis en la foto es Lynn Williams, de sus manos salió el Flitzer. Algo que tiene Lynn Williams y que desconozco que tengan el resto de diseñadores de aviones del mundo es que si tienes cualquier duda, por más tonta que parezca, él estará ahí para responderla a las pocas horas.

Lynn Williams a los mandos de su primer prototipo.

Por último, y con mi habitual falta de humildad, he querido salir yo.

Siempre creí que quien no tiene sueños no tiene nada. Durante toda mi vida quise ser piloto y al final lo conseguí.

Construir el Flitzer Z-2 será para mi un reto pero estoy seguro que entra dentro de mis posibilidades.

 

Prácticamente todo el mundo tenemos experiencia en trabajar con madera… alguna vez hemos hecho cajas, casitas para pájaros, algunas piezas de marquetería e incluso alguno haya hecho hasta muebles. La madera es un medio de construcción bueno, limpio, barato y con el que estamos familiarizados. Así que, para los novatos como yo no creo que haya material con el que nos podamos sentir más cómodos para empezar.

 

Avión de Rupert Wasey

No se necesitan grandes máquinas para la elaboración de la madera porque este tipo de aviones están constituidos por muchas piezas pequeñas. Se usan herramientas normales de carpintero. Pero es importante que estas herramientas sean muy precisas.

Lo cierto es que construir un avión de madera desde unos planos tiene un atractivo muy especial. Y mirando desde una óptica económica, se puede considerar una forma más barata de tener un avión casero.


Y si al final sale algo así, ¿No creéis que ha valido la pena?