LE FAUTEUIL DU DIABLE

"El asiento del diablo". No se si impresiona más el monumento megalítico en sí o el extraño y misterioso entorno que lo rodea. Se encuentra a unos 200 metros del lugar denominado Le Cercle, punto en el que el abad Henri Boudet, amigo y compañero de misterios del cura Berenger Sauniere situó el centro de su enigmático Cromlech de Rennes les Bains.

Boudet pretendía que Rennes les Bains, ciudad de la que era párroco, estaba rodeada por un Cromlech megalítico de unos 20 km de diámetro, y lo intentó demostrar en un extraño libro: La verdadera lengua celta y el cromlech de Rennes les Bains , donde hacía extraños juegos de palabras con los nombres de los lugares. Lo cierto es que la zona está plagada de dólmenes y menhires, bien cierto es que muchos de ellos de origen natural. La unión de estos megalitos, las colinas y las fuentes sagradas hacen que sintamos un escalofrío cuando atravesamos el valle de Rennes les Bains. Mi Arcadia particular.

Para llegar al Fauteuil du Diable dejamos el coche en un aparcamiento que hay justo en la salida del pueblo, dirección Bugarach, donde se encuentra el cartel de la fotografía. Subiendo monte arriba nos encontraremos con un cruce de caminos:

Las Breiches (Las Brujas, en occitano) es una alineación interminable de pequeños menhires que termina en un cromlech. Es digno de verse, pero de dificil acceso. Si seguimos la indicación de la izquierda nos encontraremos con el Fauteuil du Diable:

El lugar corta la respiración, y no por el megalito en sí. Enseguida nos apercibimos que nos encontramos en un lugar sagrado, pleno de fuerzas telúricas. La vegetación ha respetado el sillón de piedra y los árboles crecen alrededor formando un círculo perfecto. Si nos sentamos en el sillón, tenemos una vista maravillosa sobre el valle del río Blanque. Un investigador ha identificado esta vista con el fondo del cuadro La Gioconda, de Leonardo Da Vinci. Esto no lo saben los ávidos lectores de El código da Vinci que se limitan a visitar Rennes le Chateau y después a irse a comer.

Sobre la base del Fauteuil se encuentra una extraña inscripción, que no podemos descifrar (quizá sea un intento de cristianizar el monumentio):

En mi opinión, el Fauteuil du Diable es el centro de este círculo sagrado que describió el padre Boudet y que limita al Norte con Rennes le Chateau y al sur con la montaña sagrada de Bugarach. Aquí está la clave del misterio y no en Rennes le Chateau y sus entradas a 10 francos para visitar las dependencias que habitó Sauniere.