ERRORES DE NOVATO

Cuando entras en el mundo del atletismo de fondo, del muy largo fondo, es inevitable caer en los típicos errores de pardillo, de novato o de “inocente chavalín”, y que nos pueden costar muy caros. Son aquellos típicos  errores que nunca comprenderé cómo se pueden dar en tíos/as que van a correr 21, 25, 30, 35 ó 42 Km o más de una tirada, pero que ocurren en cualquier carrera de atletismo popular en la que participemos. Y ojo, aunque diga “pardillos” no quiere decir que sea gente en mal estado de forma, no. El término “novatillo” o “pardillo” lo uso en este artículo para referirme al sujeto que hace deporte habitualmente pero que en el tema de preparación táctica, mental y de aprovisionamiento de una carrera de este tipo, todavía es bastante ignorante o todavía no las ha pasado suficiente “putas” (con perdón) en su vida atlética como para saber prepararse mental y tácticamente la carrera además de llevar el equipo necesario. Me explico. Por ejemplo, es la hora de salida y estás a punto de empezar una carrera de montaña de 30Km. Delante están los “pofesionales”, aquellos que ves ahora y que nunca más volverás a ver hasta la próxima carrera. Estos saldrán como cabras desbocadas y, cuando tú llegues, ya se habrán duchado, hidratado, habrán comido, etcétera y que posiblemente ya estén en el sofá de su domicilio cuando la mayoría de sufridores cruzan la línea de meta. Son los buenos y piensas que algún día te gustaría ocupar su lugar y ser igual que ellos aunque sin entrenar lo que ellos entrenan, claro. Pero bueno, tampoco está tan mal lo que haces puesto que a tu lado está el típico novato, pardillísimo feliz que, en aquellos momentos, está más nervioso que una adolescente sola con Brad Pitt en una roulotte. Esos calcetines gruesos (error 1), esas bambas viejas y lisas (error 2) para hacer una carrera de montaña... Si, además, ha llovido hace poco, es probable que el terreno esté resbaladizo... perfecto para que el novatillo pegue un patinazo olímpico y se deje la rabadilla en la primera bajada. Y no nos podemos olvidar de los pies que, con esos calcetines tipo 3x1 superoferta de la sección de deportes del megastore de la ciudad, se los va encontrar, después de 30Km, como unos gusanos de seda  en la fase de preparación para convertirse en mariposa. Y.. esa camiseta blanca (error 3) y... ¡con cuello! ... y esos pantalones (error 4) que..., nooooooooooooooo, no puede ser...¡es un traje de bañooooo! Craso error chaval... cuando lleves dos horas te va a picar todo y ya será demasiado tarde para suplicar por unos Nike Dry-fit de diseño. Evidentemente, sin aplicarse la ración imprescindible de vaselina, la mejor amiga del corredor de fondo y uno de los pilares de su decálogo. Y lo más sorprendente es que, mientras tú vas cargado de barritas, glucosa, caramelos, agua, sales minerales, papel (por si te da un apretón), etc... el novato sale con lo puesto (error 5). Y así muchas más anécdotas que os explico son en tono de humor, evidentemente.

 En definitiva, estoy seguro de que, en al menos uno de estos errores, todos hemos caído alguna vez. Sólo con los años, experiencia, sacrificio y kilómetros uno se va endureciendo y aprendiendo de sus propios errores o de los consejos que, en cualquier competición, un compañero te puede dar. Por ello, nunca debemos despreciar un consejo de aquél que lleva más años en el mundillo para, sobretodo, intentar disfrutar de la carreras y sufrir lo menos posible. Es nuestro hobbie y para sufrimientos ya tenemos bastantes en nuestra vida diaria, ¿verdad?

Rafa Casellas Aparicio