LA BATALLA DEl EBRo
 

La batalla del Ebro fue una operación militar insólita: se cruzó un río que aparece delante de los ojos como un monstruo peligroso, que espera impaciente para tragar muchas vidas, con unas fuerzas franquistas perfectamente posicionadas al otro lado. La operación fue preparada meses atrás, se trasladaron barcas de la costa al interior, se construyeron de nuevas, y los soldados aprendieron a remar, nadar y a construir puentes y pasarelas.

La batalla empezó a las 0,15 horas de la madrugada del día 25 de Julio de 1938, festividad de San Jaime , cuando el ejército republicano empezó a cruzar el río por diferentes puntos entre Mequinenza y Amposta ( hasta entonces estaba situado a Mequinenza; García, Mora la Nueva, Ginestar, Rasquera, Benifallet, Tivenys, Tortosa y Amposta ). El silencio era absoluto, la mirada de aquellos hombres puesta en el cielo, el pensamiento con la familia... las tierras del Matarranya, la Ribera de Ebro, El Bajo Ebro y la Terra Alta vieron la mayor acumulación de fuerzas combatientes de la historia de Cataluña y que se empaparon con la sangre de muchas decenas de miles de hombres.

Por la zona Norte ( Mequinenza - Fayón ) El ejército republicano tuvo un éxito inicial, atravesando el río y formando una bolsa que aguantaría hasta primeros de agosto. El que en un principio se consideró una victoria para las tropas republicanas, fue después una de las mas sangrientas de las derrotas. La 42 División republicana fue la encargada de cruzar el Ebro por esta zona, con las Brigadas 59, 226, y 227. El día 25 de Julio la División contaba con 9500 hombres y el día 6 de Agosto que volvieron a cruzar el río le quedaban solamente unos 3500. El resto se había quedado para siempre en aquella tierra, 6000 hombres muertos en solo 12 días y en un solo frente...!. Los días 1,2 y 3 de Agosto empezó la contraofensiva franquista en todo el frente de Mequinenza-Fayón, Altos de los Auts, Satué ( debajo de la carretera de Maella ), Gilabert, Balsa del Señor, Vértice Aubera, Valle Granada, Cuesta del Valle de la Vila, Mas de Peransó, Montnegre, Vall de Tamariu, Boqueretes, Paransó, Valdurrera... Se sucedieron ataques, contra ataques, ofensivas, contraofensivas, choques frontales...Cota perdida Cota recuperada...

En otra acción, al Sur, se encontró con serias dificultades y fueron paradas a la altura de Amposta donde tuvieron que cruzar el río rápidamente, volviendo al punto de partida, eso si...! con innumerables bajas de hombres... ( nunca mejor dicho entonces... que la vida de una persona no valía nada...! ).

Por la zona central la operación fue un éxito ( también inicial ). El paso del río entre Ribarroja y Benifallet cogió por sorpresa las fuerzas franquistas y el frente cayó a favor de los republicanos: Ascó y Flix fueron ocupados y progresivamente cayeron también Mora de Ebro, la Ermita de Sant Gironi, Benisanet, Miravet, el Pinell de Brai, Bot, Prat de Compte, el río Canaletas, la Ermita de la Fontcalda, La Fatarella, Camposines, Cobera de Ebro, la Ermita de Santa Magdalena y las sierras de la Fatarella, Perles, La Picosa, Cavalls y Pandols. Las fuerzas republicanas llegaron a los alrededores de la Pobla de Masaluca, en Villalva dels Arcs llegaron a ocupar el Cementerio; en Gandesa llegaron también a las paredes del Cementerio, la Cooperativa Agrícola y las primeras casas de la población, pues se trataba de un importante nudo de comunicaciones entre Aragón y Valencia. En 48 horas se había abierto una bolsa de 50 Km. de profundidad. Las operaciones iniciales fueron un éxito, pero ya no se pasaría de Gandesa. El mando franquista ordenó la máxima resistencia y empezó a enviar refuerzos. La Batalla del Ebro entraba en una nueva fase, la mas dura, con ataques constantes de la aviación alemana durante los cuatro primeros días de la ofensiva, con terribles acciones aéreas encima mismo de las concentraciones de efectivos, los puentes y pasarelas republicanas que se destruían durante el día se volvían a construir durante la noche con bombardeos desde la mañana hasta la noche ( 300 aviones y cazas llegaron a realizar hasta tres servicios diarios ). Hubo jornadas que la aviación dejo caer mil toneladas de explosivos, lo que supone un fuego completamente devastador. La cantidad de bombas de aviación y de granadas de artillería que cayeron en la orilla y el centro del río Ebro fue de unas 60.000. La apertura de los embalses de Tremp, Camarasa y Terradets, hicieron subir muy considerablemente el nivel de las aguas, dificultaba la llegada de refuerzos y suministros republicanos, que además recibían un soporte aéreo insuficiente. El ejército republicano se vio obligado a ponerse a la defensiva, pero con el río en las espaldas. Los combates fueron muy duros y la presión no paró hasta primeros de Agosto.

El ejército franquista, con la llegada de importantes refuerzos, inició sus contraofensivas para recuperar el terreno perdido, Entonces se produjeron las batallas mas duras, los enfrentamientos mas sangrientos y crueles, frontales, con una gran concentración de artillera y intensos ataques aéreos. Hambre, sed, mucha sed, y un calor sofocante que podría los cadáveres, provocando un ambiente irrespirable. Punta Targa, Puig de l'Aliga, Gaeta, Cuatro Caminos, Vall de Canyelles, Santa Magdalena, Santa Madrona, serra de la Vall de la Torre, Cavalls, Cota 705 o Punta Alta, Pandols, Gironeses, el Turó de les Forques... nombres que hoy están en la memoria popular, fueron testimonios directos de unos hechos que fueron mas allá de la lucha armada y que casi han conseguido resonancia mítica.

En la Sierra de Pándols, cota 705 del termino del Pinell de Brai, las operaciones se iniciaron a las cinco de la mañana del día 10 de Agosto de 1938. Fue un choque terrible entre las dos mejores Unidades de los dos Ejércitos en combate: la 11 División de Lister del V Cuerpo de Ejército republicano y la IV División de Navarra, por el Ejército franquista. Estas operaciones estaban dirigidas directamente por el General Franco por la parte sublevada y por el Teniente Coronel Rojo por la parte republicana. La batalla acabó cinco días mas tarde por agotamiento total de las dos Unidades.

La Cota 705 o Punta Alta, era una posición clave para dominar el sistema montañoso de la Sierra de Pándols. La crudeza de los combates y la disputa, cota por cota en una zona agreste, hacia necesario tener un valor sobrehumano para combatir en aquellas crestas, colgando de aquellas cornisas, encajonados en estrechos del terreno de una anchura que se podía contar casi por centímetros y donde los heridos tenían que quedar abandonados. Los que podían ser evacuados tenían que recorrer caminos de cabra, con temperaturas de 30 grados y una terrible sed que por la noche se volvía frío. A los sufrimientos propios de los elementos se tenían que añadir las dificultades de avituallamiento. El rugido de 56 aviones alemanes de la Legión Cóndor y otros que bombardearon las posiciones republicanas y el ruido de 150 cañones que rompieron incesantemente aquellas crestas, nos hacen recordar los despojos de los centenares de hombres que todavía deben estar mal enterrados debajo de los pinos, al fondo de barrancos y entre las trincheras.

En Pándols, a parte de la fusilería, eran las armas automáticas y las secciones de morteros los protagonistas de los frecuentes asaltos que en el transcurso de las jornadas lo hicieron pasar de unas manos a otras diversas veces, con contraataques nocturnos por parte republicana. Las bajas en los dos Ejércitos eran graves por la constitución rocosa del suelo, que impedía la formación de trincheras y obligaba a los combatientes a protegerse en simples parapetos, con la gravedad de una mayor acción devastadora de los proyectiles que explotaban en las mismas rocas. Los comunicados de guerra de aquellas jornadas lanzaron al mundo el nombre de la Sierra de Pándols y las cotas 666,698,705... En la histórica cota 705 culminaron los combates iniciados el día 10 de Agosto. Las tropas franquistas la ocuparon hacia la tarde del día 14, después de perdida y recuperada en cinco ocasiones dentro el marco mas sangriento y cruel de la Batalla del Ebro.

La 11 División republicana, totalmente agotada y deshecha, se retiró la noche del día 13 al 14 de Agosto para ser relevada por la 35 División Internacional. Fue precisamente el relevo el que propició la ocupación por sorpresa del 5º Tabor de Regulares de Ceuta, que se anticipó.

El día 19 de Agosto se produjo otra gran ofensiva franquista: en aquella ocasión el escenario estaba comprendido aproximadamente entre Villalba dels Arcs, Corbera de Ebro y el Puig Gaeta, uno de los puntos mas elevados del sector. Las bajas de soldados fueron también muy elevadas. Uno de los puntos donde tuvo lugar la lucha mas feroz fue en el punto conocido como Cuatro Caminos, situado a unos dos kilómetros de Villalba de los Arcos en donde confluyen las carreteras hacia la Fatarella, la Pobla de Masaluca, Batea y Gandesa. Pasa también por este punto, el camino que lleva a Corbera de Ebro por la Vall de Canyelles. Encima de este cruce destacan dos montículos de poca importancia pero que dominan estas rutas. El uno conocido como Cuatro Caminos y el otro como Punta Targa. Entre una posición y la otra la distancia es mínima, de unos 300 metros escasos. Fue en este lugar precisamente donde se perdieron mas vidas humanas los compenentes del Tercio de Requetés de Nuestra Señora de Montserrat y donde se produjo uno de los hechos mas dramáticos de esta batalla: Alas 12 horas el Tercio salió de sus posiciones para dirigirse a la cota 481 Punta Targa ( esta cota la defendían tropas republicanas de la 3ª División ). Tenían que apoyar en la operación de ruptura los Batallones B de Ceuta, y Bailen, mediante movimientos en encerramiento, pero ninguna de esta Unidades se movió y se quedó parapetada en sus trincheras dejando solos al Tercio que ya había empezado el ataque. Los republicanos, muy bien fortificados, se defendieron muy violentamente y los soldados del Tercio quedaron inmovilizados sin poder avanzar ni retroceder, soportaron prácticamente enganchados en el suelo el ataque continuo de las armas republicanas desde las doce del mediodía hasta las nueve de la noche. En oscurecer la noche los defensores republicanos de la posición Targa, sabedores del gran número de bajas ocasionadas al Tercio, les manifestaron de viva voz que no serian hostilizados durante la recogida de sus muertos y heridos, y así los atacantes pudieron llevar a cabo el piadoso trabajo de recoger a los heridos y enterrar a los muertos. La punta Targa, igualmente, fue ocupada al día siguiente. Conquistar el resto de este escenario entre Villalba y el Puig Gaeta duró hasta finales de Agosto.

Terribles meses, los de Septiembre y Octubre de 1938 . No hubo día ni noche sin combate; se fue reconquistando el terreno palmo a palmo; el rendimiento que dieron las tropas no puede ser superado, des del punto de vista del cruelmente llamado en otros países material humano: Docenas de miles de toneladas de bombas cayeron sobre el martirizado campo de Gandesa, Corbera de Ebro y Villalba de los Arcos. Las sierras de Cavalls y Pándols fueron removidas por explosiones estremecedoras, como si una enorme convulsión subterránea amenazara con destruir aquella porción de tierra catalana. Masas de hombres chocaron entre ellos durante ocho semanas: solamente los días 29 y 30 de Octubre se calcula que se lanzaron 9000 toneladas de proyectiles de artillería y 8000 toneladas en bombas de aviación . La acción artillera que precedió al ataque franquista duró cuatro horas, el fuego intenso, fue a cargo de 76 baterías ayudadas por la acción de 30 bombarderos. El frente se hundió pronto y al día siguiente ya sucumbía Corbera de Ebro, pero Camposines todavía resistió, las tropas franquistas tardaron todavía 36 días para avanzar 6 kilómetros. progresivamente, las tropas nacionales fueron recuperando todas las poblaciones perdidas en Julio.

A últimas horas del día 15 de noviembre cruzaba el río por Flix el Teniente coronel Jefe del XV Cuerpo de Ejército republicano. Pocas horas después lo hicieron los últimos efectivos. Las pasarelas se retiraron y a las 4,45 horas se voló en puente hierro de Flix. Alrededor de las 10 de la mañana del día 16 de Noviembre entraban en Flix las primeras tropas y tanques franquistas... Era miércoles y una azulada niebla empezaba a levantarse lentamente por encima del curso del río Ebro...

Atrás quedaban 116 días de batalla, muchas toneladas de material bélico, pueblos devastados... pero sobretodo 100.000 hombres muertos, de uno y el otro Ejército, que todavía hoy reposan mal enterrados entre unas tierras que a la mayoría les era extraña y que seguramente, como dijo un político de la época, si pudieran, nos harían llegar un mensaje " paz, piedad y perdón "