resum abstract Adreça Índex Temàtic Deutsch in Spanien an der Schwelle zum 21. Jahrhundert - Forum 11 (2004) PÀGINA PRINCIPAL
 
 
 
  La serpiente
en la mitología bíblica y germánica


DAVID ÁLVAREZ CINEIRA
sestagus@adenet.es
© David Álvarez Cineira 2006
ESTUDIO TEOLÓGICO AGUSTINIANO DE VALLADOLID


 
 
 

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Resumen

Presentación y análisis de la figura de la serpiente, así como su simbolismo, en los textos bíblicos y en la mitología germánica.


Descriptores:
basilíska, dreki, Fáfnir, Góinn, Grafvitnir, Grafvölluðr (Grafvǫlluðr), Grábakr, grímr, Jörmungandr (Jǫrmungandr), Levjatán (Levíaþan), linnr, Móinn, naðr, naðra, Níðhöggr (Níðhǫggr), ormr, miðgarðsormr, Ófnir, snákr (snókr), Sváfnir

לִוְיָתָן, נָחָשׁ, נְחַשׁ, נְחָשִׁים, תַּנִּין, תַּנִינִים, תַּנִּינִם, תַּנִּים, שָׂרָף, שְׂרָפִים, עָרוֹם, עָרֹם, עֵירֹם, עָרוּם, ידע, יָדַע, תְּהוֹם, בְּהֵמוֹתרַ, רָהַב, רַהַב, נְחֻשְׁתָּן, אפעה, אֶפְעֶה, שְׁפִיפֹן, שְׁפִיפוֹן, שׁפיפן, שפיפון, פֶּתֶן, פתן, פָּתֶן, פְּתָנִים, צֶפַע, צפע, צִפְעוֹנִי, צִפְעֹנִים, ‏ספר רזיאל
 


 

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Abstract

Darstellung, Analyse und Deutung der Figur der Schlange in den biblischen Texten und in der germanischen Mythologie, so wie ihrer Symbolik.

Schlagwörter:
basilíska, dreki, Fáfnir, Góinn, Grafvitnir, Grafvölluðr (Grafvǫlluðr), Grábakr, grímr, Jörmungandr (Jǫrmungandr), Levjatán (Levíaþan), linnr, Móinn, naðr, naðra, Níðhöggr (Níðhǫggr), ormr, miðgarðsormr, Ófnir, snákr (snókr), Sváfnir

לִוְיָתָן, נָחָשׁ, נְחַשׁ, נְחָשִׁים, תַּנִּין, תַּנִינִים, תַּנִּינִם, תַּנִּים, שָׂרָף, שְׂרָפִים, עָרוֹם, עָרֹם, עֵירֹם, עָרוּם, ידע, יָדַע, תְּהוֹם, בְּהֵמוֹתרַ, רָהַב, רַהַב, נְחֻשְׁתָּן, אפעה, אֶפְעֶה, שְׁפִיפֹן, שְׁפִיפוֹן, שׁפיפן, שפיפון, פֶּתֶן, פתן, פָּתֶן, פְּתָנִים, צֶפַע, צפע, צִפְעוֹנִי, צִפְעֹנִים, ‏ספר רזיאל
 
 
 
 
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La serpiente
en la mitología bíblica y germánica

DAVID ÁLVAREZ CINEIRA
ESTUDIO TEOLÓGICO AGUSTINIANO DE VALLADOLID

 

   
1.
Introducción
 
   
La serpiente ha jugado un papel importante en las creencias de diversos pueblos. Debido a la forma de su cuerpo, a sus movimientos, a su veneno, la serpiente es uno de los animales que más miedo infunde al hombre. Su carácter siniestro y peligroso causa temor. Por salir de agujeros y de la maleza, parece pertenecer al mundo subterráneo. Muchas veces la símbolo de la serpiente, sólo con mirar a su víctima, la hechiza antes de matarla con su veneno, por eso es símbolo de la muerte (cfr. la saga griega de Laocoonte). A causa de su costumbre de exponerse al sol, es comprada con él. Según una concepción del antiguo Egipto, en el reino de los muertos viven demonios en forma de serpientes que vomitan fuego o están armados con un cuchillo; pero, como ojo del dios solar Ra, la serpiente rechaza todo mal y se convierte en emblema en la frente de los reyes. Por su capacidad de regeneración, parece emparentada con la luna y remite a la inmortalidad. La serpiente de Esculapio enroscada con bastón es todavía hoy un signo de la profesión médica. Su naturaleza enigmática y ambivalente hace que se la considere como un demonio y causa de muerte, pero por otra es poseedora de poderes benéficos e incluso divinos. Por eso, no es de extrañar que en algunas religiones las serpientes sean a la vez maldecidas y adoradas. Así en la Biblia puede ser símbolo de vida (Num 21,6-8) y de muerte (Gen 3).
 
       
   
Nuestro estudio intentará presentar y analizar la figura de la serpiente, así como su simbolismo en los textos bíblicos y en la mitología germánica. Me llamó la atención que en las dos culturas la serpiente estuviera de alguna manera relacionada al árbol de la vida, aunque aquí nos limitaremos, por cuestión de espacio, a la serpiente. Para ello presentaré en primer lugar un sumario de los diversos significados de la serpiente que ofrece la mitología comparada, para pasar posteriormente a analizar más específicamente el mundo bíblico y el mundo germánico. Concluiremos con una reflexión sobre los datos obtenidos.
 
       
   
2.
La serpiente como símbolo religioso¹
 
   
En religiones comparadas, el término “serpiente” hace referencia a un número de criaturas, reales o imaginarias, que poseen características físicas propias de las serpientes. En esta categoría se incluyen diversos tipos de ofidios: además de las serpientes (culebras), designa a bestias tales como las serpientes marinas (normalmente enormes monstruos marinos), dragones² (reptiles con forma de serpiente y con cuatro patas o dragones alados con dos patas, en inglés denominados wyrm, weorm (pl.: wyrmas, weormas), basiliscos e hidras (serpientes con multitud de cabeza). Aunque cada tradición religiosa percibió los símbolos de la serpiente dentro de su propia visión del mundo, se pueden señalar algunos rasgos comunes.
 
       
   
2.1.
La serpiente y los orígenes del mundo
 
   
En la mitología de muchos pueblos, las serpientes están relacionadas con el origen del mundo y con la creación. La creación del universo surgiendo de una lucha titánica de deidades, monstruos, o de ambos, es un motivo bastante recurrente. En el Antiguo Testamento (AT) frecuentemente encontramos el tema de la batalla divina contra el monstuo del caos con forma de dragón o serpiente que vive en el agua. Es con la victoria sobre Rahab que se secan las aguas (Is 51, 9-10). En otros culturas, las serpientes ayudan o son las creadores del mundo. Son símbolo de la creación y del caos.
 
       
   
A su vez son representantes de los poderes cósmicos. En términos cósmicos, el universo siempre está amenazado de recaer en el caos. El cosmos ordenado incluye a serpientes como figuras centrales en la concepción del mundo creado. Frecuentemente es la serpiente la que mantiene unido al universo, la que rodea a todo el universo, como un cinto atado mordiendo la cola en su boca (cfr. Miðgarðsormr). Manteniendo unido el universo de esta forma, cualquier movimiento de la serpiente causará terremotos. Por eso, la serpiente es tanto protección contra el caos como un peligro potencial. Esta representación simboliza los límites del mundo creado y la noción de eternidad. El hecho de que la serpiente rodee la tierra indica claramente que es enorme y poderosa, algo así como una serpiente marina cósmica. No es muy distinta de ltn de los mitos ugaríticos o del Leviatán del AT.
 
       
   
En mitología es frecuente la noción de un arból cósmico que forma el centro del universo creado. Éste está concebido para alcanzar los cielos desde el mundo subterráneo, formado un pilar natural en el cual existen todos los niveles del cosmos. Bien en sus raíces o al rededor de su tronco hay normalmente una serpiente, la cual aparece enfrentada al águila situada en las ramas superiores. El mito de Etana, la historia de Gilgamesh y el árbol Huluppu reflejan estas ideas. La serpiente puede estar custodiando o destruyendo el árbol. El águila y la serpiente son símbolo de la enemistad perpetua, lo que parece ser un tópico que refleja las batallas eternas entre el bien y el mal, o entre el orden y el caos.
 
       
   
La serpiente no sólo está asociada a la tierra y al agua, sino también a los cielos. Puede representar la luz³, el arco iris. Tiene un significado lunar, y del mismo modo que la luna crece y mengua, así también la serpiente es símbolo de muerte y resurrección.
 
       
   
2.2.
Las serpientes y los espíritus de los antepasados
 
   
La serpiente contendría el alma del primer antepasado de la familia, como símbolo del genius loci o deidades tutelares del lugar. Las almas de los jefes y taumaturgos se transforman en serpientes después de la muerte y continúan viviendo, cuidando las casas de sus descendientes y ortogando salud y prosperidad. Serpientes y dragones son custodios de propiedades, tesoros y riquezas (cfr. el dragón Fáfnir que custodiaba el tesoro de los Nibelungos). Según algunas concepciones, el alma podría abandonar el cuerpo en forma de serpiente, no sólo después de la muerte sino incluso en sueños.
 
       
   
2.3.
La serpiente como símbolo de sabiduria y de poder
 
   
Las serpientes conocen todos los misterios. Si una persona come su carne (o el corazón de un dragón, como hizo el héroe germano Siegfrido) le son reveladas muchas cosas; en particular puede entender el lenguaje de los animales, o recibir el don de profecía a través de oráculos. Estos ofidios son el símbolo de la inteligencia y astucia (Mt 10, 16: “Sed sabios como serpientes”); han sido presentadas como ejemplo de asucia, malicia, engaño y seducción. Todos esas características se han usado para configurar la serpiente que aparece en el Edén. Finalmente, aparecen como objetos normales de los presagios contra la enfermedad y como símbolos de poder y soberanidad en China y Egipto.
 
       
   
2.4.
La serpiente y la muerte
 
   
Las serpientes aparecen de distintas formas relacionadas con la muerte, como su causante (veneno) o transmisora. Juegan un papel importante en concepciones religiosas sobre los orígenes del pecado, por ejemplo en la caída de Adán y Eva. La serpiente representa a las fuerzas malignas portadoras de la muerte. En la cristiandad se asocia frecuentemente con el pecado, con el príncipe de las tinieblas y el infierno.
 
       
   
2.5.
La serpiente como signo de vida e inmortalidad
 
   
La función más ambigua de la serpiente es aquella en la que viene presentada como asesina o curandera. Las serpientes muerden a la gente y causan la muerte, pero su veneno también puede ser usado para salvar vidas. Transforman la muerte en vida por el poder de una planta que sólo ellas conocen (cfr. los cultos de Asclepios y Glycon). Los “caduceos”4 se han convertido en el símbolo de la medicina en la tradición europea. La historia de las serpientes venenosas enviadas para matar y la imagen de la serpiente usada para curar en Num 21, 8-9 puede reflejar este aspecto ambivalente de la serpiente. En asociada con el fruto de la vida, con la fertilidad y el agua de vida. Tiene una ambivalencia sexual, la cual se traduce en un simbolismo por el hecho de que es la vez matriz y falo.
 
       
   
Por la ambivalencia con la que se las consideró, pueden ser asociadas con los demonios y con los dioses (Is 6, 2). En algunas culturas, como portadoras de salvación y dadores de vida, llegaron a ser animales divinos como ocurrió entre los lombardos, los lituanos y entre la secta gnóstica de los ofitas, quienes adoraban la cabeza de Dios en forma de una serpiente.
 
       
   
3.
La serpiente en el mundo bíblico
 
   
En mitología, la serpiente no representa un animal concreto, sino que puede significar dragones u otros animales monstruosos, pues no aparece distinción entre ofidios y saurios, por lo que no tenemos un único término en el mundo judío antiguo para designar a este animal. En el texto Masorético de la biblia encontramos fundamentalmente los siguientes términos: לִוְיָתָן (Leviatán, liwyāθān), נָחָשׁ (nāxāš) (en 54 ocasiones: serpiente, culebra, áspid, dragón; puede aparecer en sentido propio o como animal fantástico o mitológico: Gen 2-3; Ex 4, 3; 7, 15; Am 9, 3), תַּנִּין (tannīn) (14 veces: dragón monstruo marino, cocodrilo, cetáceo), שָׂרָף (śārāph) (6 veces: serpiente, dragón, áspid, serafines). Estos términos fueron traducidos en la bibla griega (LXX) con los siguientes conceptos: δράκων (en 41 ocasiones), ὄφις (40 veces), βασιλίσκος (2) y ἀσπίς (38). Como vemos, el campo semántico es amplio y aparecen indistintamente.
 
       
   
Aquí sólo nos interesa en ámbito mitológico de la serpiente o el dragón y dichos términos son intercambiales en el lenguaje simbólico. Por su misma figura, que contradice a la naturaleza, el dragón se encuentra en la mayoría de las religiones del Próximo Oriente como un ser hostil a Dios. La victoria sobre el dragón significa en los mitos y fábulas la victoria sobre el caos y las tinieblas. El dios babliónico Marduk vence a Tiamat, la personificación del mar primigenio (=la materia primigenia), y de sus dos mitades crea el cielo y la tierra. El adversario del monstruo suele ser el dios del sol o el dios de la luz; en el mito griego se cuenta cómo Apolo aniquila con sus flechas de rayos al dragón Pitón, que tiene forma de serpiente. En la cosmogonía israelita se encuentran también vestigios del dragón, llamado Leviatán o Rahab, que tiene una relación llamativa con el mar. Dios hendió “el mar con su fuerza”, destrozó “las cabezas del dragón marino” y aplastó “las cabezas del Levitán” (Sal 74, 13 s).
 
       
   
Analizaremos fundamentalmente la función de la serpiente en el relato de la creación y la figura del Leviatán.
 
       
   
3.1.
La serpiente en el relato Yahvista de la creación (Gn 3)
 
   
La serpiente tuvo un carácter religioso en Siria-Palestina desde la mitad del segundo milenio. La primera afirmación bíblica sobre la serpiente menciona la astucia como su característica principal; más aún, “era el animal más astuto de cuantos el Señor Dios había creado” (Gn 3, 5). Su lengua bífida está en consonancia con su “doblez”; mediante sus falsas promesas – “seréis como Dios” (Gn 3, 5) – seduce a la primera pareja a comer el fruto prohibido. La aparición de la serpiente marca el momento decisivo del drama del paraíso: promete vida – “¡Nada de pena de muerte!” (Gn 3, 4) –, pero en realidad trae la muerte. La maldición de Dios recae sobre la serpiente: “Te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida” (Gn 3, 14). Entre ella y el hombre, Dios pone hostilidad y anuncia a la serpiente que su cabeza será pisoteada (Gn 3, 15).
 
       
   
Se han intentado das varias explicaciones sobre la naturaleza de esta serpiente. Ha sido interpretada como un personaje mitológico relacionada con poderes mágicos o tomado como un símbolo de la curiosidad humana, del culto a la fertilidad, del caos o de la maldad. Hay quien propone que la voz de la serpiente es la voz interior de cada persona. Otros consideran el texto como una respuesta polémica contra la apostasía de la magica, o una desmitologización del culto de la serpiente, al cual se veneraba en el Oriente Medio. Y la opinión tradicional entre los exégetas cristianos y judíos es que la serpiente es un instrumento de Satán5. Veamos algunos de estos intentos de explicación.
 
       
   
Según Th. C. Vriezen la serpiente no puede ser interpretada como una criatura mitológica antidivina ni como animal dualístico representando a la vida y a la muerte. La serpiente no es símbolo de muerte en el mundo semita. No es la serpiente, sino Dios quien trae la muerte en Gen 2-3, pues Dios catiga al hombre. La enemistad entre el hombre y la serpiente es provocada por Dios (3, 14-15). La serpiente puede ser interpretada como un animal mágico de vida y sabiduría, como se puede inducir de 2 Rey 18, 4 y Num 21, 9, donde se menciona la serpiente de bronce de Moisés, llamada Nejustán, y que los israelitas adorban. Dado que la serpiente representa en el mundo semita la fertilidad, el poder de otorgar la vida. Esta presentación de la serpiente como animal de vida y sabituría es usada por el autor de Gen 2-3. Él lo hizo así no porque estuviera de acuerdo con esa concepción, sino porque quiso presentar un contraste polémico y rechazar esa concepción. La serpiente representa al tentador del hombre en cuanto le seduce para que desee conocer y ser como Dios. Esta es la tentación que el autor desaprueba. Es por esto por lo que la serpiente será maldecida: de ser el animal más sabio se convierte en la criatura más despreciable6.
 
       
   
C. Westermann7 no acepta la teoría anterior. ¿Cómo se puede atribuir que el Yahvista, autor de Gen 3, atribuya un poder hostil y engañoso a la serpiente, cuando explícitamente en 3, 1 el llamada creatura de Dios? Si la hubiera considerado enemiga de Dios, no habría podido escribir este versículo. Según C. Westermann, la serpiente no es hostil a Dios, simplemente juega su papel en el todo de la trangressión: es la solución misteriosa a la cuestión referente al origen del mal. El mal no surge del hombre o de Dios, sino de un fenómeno misterioso como la serpiente.
 
       
   
K. R. Joines8 interpreta la serpiente como un símbolo de vida o juventud regenerada, sabiduría y caos. Para los dos primeros significados simbólicos, ofrece una buena cantidad de material textual comparativo, pero para el último no ofrece ningún texto bíblico y pocos textos extrabíblicos. La serpiente de Gen 3 representa la encarnación de una extraña y destruir la humanidad, por lo que simboliza básicamente el caos.
 
       
   
Por su parte, F. Landy9 considera a la serpiente como un mediador entre oponentes, entre desnudo (עֵירֹם ʕeyrōm -o עָרוֹם / עָרֹם ʕārōm-) y astuto (עָרוּם / ʕārūm) para lo cual se sirve de la similitud de las dos palabras hebreas. Al comienzo, los animales eras astutos y el hombre estaba desnudo. Por acción de la serpiente, se invierten los papeles: el hombre se convierte en astuto. Según este estudioso, la serpiente es una criatura ambigua, pero enfatiza los aspectos destructivos, caóticos y malignos. Es el principio destructor de la serpiente la que determina la generación de nueva vida. El conocimiento y sabiduría de la serpiente es un conocimiento que produce caos. Aquí llega F. Landy al problema de su argumentación: ¿En qué consiste este poder caótico y destructivo de la serpiente que por una parte representa vida y sabiduría, pero que por otra trae muerte, decepción y enemistad? Consiste en que la serpiente cuestiona todo y obrando así, trae la pluralidad de significados al mundo, la ambigüedad y la apariencia engañosa. Esto conlleva implicaciones anárquicas:la serpiente incita a la rebelión tentando a la mujer que sea Dios y destruye el status quo. Le hace creer que lo impensable es posible. El ser humano se convierte en una criatura curiosa y analítica.
 
       
   
E. van Wolde10 propone otra interpretación. A partir del campo semántico de las palabras hebreas conocer11 (ירע / yādaʕ / יָדַע) y astuto (ערום / ʕārūm / עָרוּם), la serpiente hace abrir los ojos a los hombres para que conozcan y vean. Haciéndoles ver su desnudez, los seres humanos se dan cuenta de la diferencia entre la mujer y el hombre. Este conocimiento es la base de la procreación, de la renovación de la vida. Así como el conocimiento de la serpiente en relación al árbol del conocimiento (3, 5) está íntimamente relacionado a la vida y a la dimensión renovadora de la vida, del mismo modo el conocimiento del hombre-mujer está relacionado con la procreación y su capacidad renovadora de la vida. Este poder para crear vida, hace al hombre similar a Dios. Esta simultud entre Dios y el hombre es captada por la serpiente y confirmada por Dios (3, 22). Es la serpiente que ha hecho conocer al hombre esta realidad.
 
       
   
Pero la serpiente tiene un aspecto negativo. No es que ella diga algo falso12, pues todo lo que dice se cumple. Tampoco es un aspecto negativo el hecho de que sedzca a la mujer (3, 13). La parte negativa de la serpiente es que no haya dicho toda la verdad. En Gn. 3, 4 la serpiente afirma la existencia de una vida sin muerte, y según Gn 3, 1-7 es cierto en cuanto que no hay una muerte inmediata, pero sí que hay una muerte al final de la vida. La serpiente niega las diferencias y límites entre Dios y el hombre, pero en Gn 3, 7b se perciben diferencias, dado que adquieren el conocimiento de la fragmentación y discontinuidad de la existencia.
 
       
   
La intervención de Dios altera la relación entre el hombre y la serpiente. De ser el animal más astuto, ahora se convierte en un animal maldito. La serpiente deja de ser guía y ayuda del hombre para concertirse en su enigma. Sólo una cosa permanece igual para ella: la continuación de la existencia mediante una vida renvada (3, 15). Dios confirma el poder procreador tanto de la serpiente como del ser humano. La mujer será responsable de la supervivencia humana.
 
       
    Gustave Doré: La Destrucción de Leviatán. Grabado de 1865  
       
   
Karl Jaroš13 estudia el texto desde el trasfondo histórico-cultural. Supone que en el relato pre-Yahvista se hablaba sel “árbol en medio del jardín”. El hombre en este jardín es considerado como mortal. El árbol sagrado en medio del jardín constituiría una prueba o examen para él. Según la antropología mítica, el hombre podía alcanzar la inmortalidad saboreando sus frutos. Sin embargo, no puede alcanzar la inmortalidad de los dioses y todo intento violento del hombre por alcanzarla le acarrea en lugar de una vida feliz en el jardín, una vida llena de cansacio,sufrimiento y trabajo, cuyo final es muerte. El Yahvista crea el concepto del árbol del conocimiento del bien y del mal, y toma para ello el tema del mito oriental del anhelo del hombre por alcanzar la sabiduría divina. El hombre ya no confía más en Dios y quiere una autonomía total. La consecuencia es un acortamiento temporal de la vida. El relato quiere mostrar que el anhelo del hombre de una total autonomía lleva a lo contrario y por eso quiere prevenirlo. El significado del árbol sagrado es imagen o metáfora de la plenitud de vida. El árbol sería símbolo del Dios de la fertilidad, del amor, de vida y de fuerza.
 
       
   
K. Jaroš cree que el Yahvista tomó el tema del mundo cananeo para indicar que el mal entró en Israel por lo cultos cananeos de la fertilidad. Dado que la serpiente es el animal sabio, el Yahvista lleva el simbolismo a su totalidad. La total autonomía, sabiduría y conocimiento propios de Dios y a los que el hombre aspira, permanecen inalcanzables.
 
       
   
Muchos estudiosos modernos rechazan interpretar que el engaño de la serpiente sea en último término la voz de Satán. Dado que no hay trazas de un demonio personal en las primeras partes del AT ni una identificación de la serpiente con Satán, los exégetas modernos dudan si ésta es la intención del narrador. Se ha visto a la serpiente como símbolo de los cultos de la fertilidad cananeos, y por tanto Gen 3 ilustraría la elección que tiene ante sí Israel: ¿Deben obedecer a Yahveh o seguir a Baal? Pero es bastante improbable que Gen 3 hubiera mencionado la serpiente creada por el Señor Dios, si quería representar el enemigo de la verdadera fe. Ha sido propuesto también que en las culturas orientales las serpientes eran símbolos de vida, sabiduría y caos, temas todos ellos presentes en nuestra narración, aunque es dudoso que ésta sea una explicación satisfactoria para la presencia de la serpiente. Puede que tengamos aquí un relato mitológico muy conocido, como es el poema épico de Gilgamesh. Nuestra narración es distinta, pero tenemos también la serpiente, el hombre, plantas, la promesa de la vida, aunque aquí el hombre pierde la inmortalidad por la desobediencia, mientras que en el poema la pierde por la mala suerte. Además, según la clasificación de los animales presentada en Lev 11 y Deu 14, la serpiente es el arquetipo de animal impuro, y por tanto el que menos posibilidades tenía de poder ser ofrecido en sacrificio. Dentro del simbolismo animal del AT, una serpiente es obviamente una buena candidata para ser símbolo del anti-Dios, a pesar de haber sido creada por Dios. Para un israelita, familiarzado con los valores simbólicos de los distintos animales, no había ninguna criatura mejor que la serpiente para representar a la que lleva al hombre lejos de su creador14.
 
       
   
En la Biblia encontramos también el significado ambivalente de la serpiente como símbolo de vida (juventud15) y de muerte, como muestra un el pasaje de la serpiente de bronce de Moisés (Num 21, 8; cfr. 2 Rey 18, 4). Se nos narra cómo Yahveh envía serpientes abrasadoras16 que mordían al pueblo y la gente moría. Como antídoto, Moisés hará la serpiente de bronce, y todo aquel que mire cuando le haya picado una serpiente, sanará. Este simbolismo será utilizado por el Nuevo Testamento (NT) para presentar a Cristo como la “serpiente de bronce” (Jn 3, 4)17. La serpiente más famosa de bronce es la llamada Nejustán, la cual fue destruida según nos cuenta 2 Rey 18, 4. Es comúnmente acceptado que formaba parte del panteón judío y lo más probable es que fuera una deidad de curación. Esta serpiente de bronce estaba en lugar de la deidad, y aunque no se menciona su nombre, se ha sugerido que podría ser Horón, deidad relacionada con Asclepios. Este dios habría tenido un campo específico de actuación: curar a esos que habían sido picados o mordidos por serpientes venenosas, por lo que esta deidad tendría un papel secundario dentro del panteón hebreo. La serpiente que Ezequías destruyó, representaba a un dios capaz de matar y de curar18.
 
       
   
La serpiente es la imagen de antítesis a la creación, representando las fuerzas poderosas que se oponen al dios creador. Esta imagen aparece en Gn 1, 21 donde los monstruos (tannīn) del antiguo mito no son más que “criaturas marinas” – no fuerzas hostiles – creadas por la palabra creadora divina. Este monstruo es el mismo que el Leviatán de muchas cabezas o “serpiente”. “Rahab” se identifica como serpiente derrotada por la mano omnipotente de Dios en la creación (Job 26, 12-14). Esta creación imaginaria viene utilizada también en los salmos y entre los profetas para presentar cómo Dios, que derrotó a los poderes enemigos en la creación, es el Único cuyo gran poder puede derrotar a los enemigos de Israel (Sal 74, 13-14; Isa 51, 9). De la misma manera, la serpiente en el jardín simboliza la oposición hostil a la mujer y a su descendencia (3, 5).
 
       
   
En Gen 1, 21 vemos cómo difiere considerablemente la concepción hebrea del mito de la batalla primigenia existente entre otros pueblos del Levante. Los tannīn, tan temidos, son mostrados aquí como simples criatures marinas. Aunque grandes para las dimensiones del pensamiento humano, nuestro pasaje muestra que estas criaturas están mencionadas con las más pequeñas del mar a los ojos de Dios. Leviatán, con toda su fuerza, es a los ojos de Dios sólo un pez para ser pescado u objeto de diversión (Job 40, 25-29; Sal 104, 26).
 
       
   
3.2.
El leviatán
 
   
El nombre Leviatán aparece 6 veces en la biblia, y sólo en textos poéticos: Job 3, 8; 40, 24; Sal 74, 14; 104, 26; Is 27, 1 (dos veces). Deriva de la raíz לוי (lwy), la cual significa “un ser sinuoso”, designando un tipo de serpiente marina mitológica, un dragón o un monstruo del tiempo de la creación. Se encuentra tanto en masculino y como en femenino19, lo que indica que es un término prestado, procedente probablemente del ugarítico20 o proveniente de la palabra egipcia mhn, epíteto de la serpiente Apophis.
 
       
   
Muchas veces se ha propuesto la hipótesis de que ya en el Génesis se hace referencia al dragón primordial cuando se habla del abismo orginario (en hebreo, tehom, en analogía con el tiamat acádico-babilónico), sobre el que se cierne el aliento de Dios (Gn 1, 2). Pero el texto bíblico que más extendamente trata la figura del Leviatán es Job 40, 25 – 41, 2621. Estos versículos son parte de un discurso en el que Yahveh subraya su poder. Contienen una descripción del monstruo sugiriendo que vive en el mar, expulsa fuego y su visión es terrorífica. Ningún arma humana lo puede destruir, y las aguas hiervan cuando él nada en el mar. Según Dios, nadie puede pescarlo: “¿Le pescarás tú a anzuelo, sujetarás con un cordel su lengua?”. El autor de Job puede que haya incluido algunos rasgos del cocodrilo en la descripción del Leviatán, pero estos caracteres son incidentales para la criatura mítica que describe22. Es probable que tengamos aquí el mismo Leviatán mitológico testimoniado en otros textos del AT. El versículo muestra el argumento de Dios: si Job no puede vencer al su disputa a Dios, quien ya derrotó a Leviatán (Job 41, 3: “¡Nadie bajo la capa de los cielos!”), tanto menos puede esperar vencer en su disputa a Dios, quien ya derrotó a Leviatán.
 
       
   
Un segundo pasaje donde viene mencionado el Leviatán es Job 3, 823, donde parece que hay una relación con textos de encantación aramaico-judíos. Estas palabras forman parte de un pasaje en el que Job aireado lamenta el día de su nacimiento, deseando haber sido cubierto con las tinieblas. Que el despertar de Leviatán conlleva oscuridad, es comprensible si ello implica lo contrario al proceso de la creación. Gen 1, 2 describe el estado caótico de la precreación. Como suele occurir en la poesía mitológica, el mar representa las aguas rebeldes y está en paralelo con Leviatán. Este versículo hace referencia a los gigantes Ohya y Ahya que lucharon contra el Leviatán antes que fueron destruidos por el diluvio. Si esto es así, Job 3, 8 aludiría a una tradición mitológica que posteriormente encontró su expressión en el Libro de los Gigantes.
 
       
   
Is 27, 1 es tal vez el texto más importante del AT que trata del Leviatán. En él, leemos una derrota escatológica de Leviatán a manos de Yahveh. Aquí el Leviatán personifica los poderes malignos que serán destruidos en el día de Yahveh: “Aquel día castigará Yahveh con su espada dura, grande, fuerte, a Leviatán, serpiente huidiza, a Leviatán, serpiente tortuosa, y matará al dragón que hay en el mar”. El hecho de que un conflicto originalmente asociado con la creación pudiera llegar a ser un elemento de la imaginería escatológica es explicado por el principio de “Urzeit wird Endzeit”, lo cual aparece también en otros textos apocalípticos, como en las nociones de paraísos recuperados y de un nuevo cielo y una nueva tierra. El autor de este versículo, quien probablemente vivió en periodo persa, adaptó un texto mitológico antiguo para expresar la idea de que Yahveh al final triunfará sobre todo. No es posible determinar con exactitud qué poder histórico pretende designar aquí con Leviatán, aunque es posible que se refiera a Egipto o el poder mundano dominante de su tiempo24.
 
       
   
Otras alusiones a Leviatán aparecen en Job 7, 12; 9, 13; 26, 12s; 38, 8-11. En esos pasajes, el Leviatán es descrito como un monstruo marino dominado por Yahveh después de un gran batalla. Con su poder sacudió “el Mar, con su destreza machacó al Caos; a su soplo, el cielo resplandece, y su mano traspasó al serpiente huidiza” (Job 26, 12s). Isaías evoca este tiempo primigenio cuando invoca así a Dios: “Despierta, despierta; ...como antaño, en las antiguas edades. ¿No eres tú quien destrozó al montruo y traspasó al dragón?” (Is 51, 9). Esta concepción también subyace en el Sak 74, 13s, que alude a una batalla primigenia entre Yahev y el monstruo personificando las aguas del caos. El Leviatán de Sal 74, 13s tiene múltiples cabezas, mientras que según Job 41 tiene una sola, sin embargo ambos son denominados Leviatán.
 
       
   
Sal 104, 26, cuyo texto a veces ha sido cuestionado injustificadamente, contiene la idea (como Gen 1, 21) que los monstruos marinos fueron creados por Dios. En este versículo, el término Leviatán ha sido interpretado en ocasiones como una ballena, pero es más probable que aquí también se refiere a una criatura mitológica25.
 
       
   
El tema del Leviatán también aparece en la literatura judía posterior26. Según 2 Esd 6, 49; 2 Apoc. Bar 29, 4; Gen. Rab. VII 4; Targ Ps-J. Sobre Gen 1, 21, Dios creó los dos grandes monstruos Leviatán y Behemoth en el quinto día, los cuales serán comidos en el banquete mesiánico. 1 (Eth) En 60, 7s parece que conoce una tradición distinta, según la cual fueron creados en el tercer día. Ambas tradiciones asignan las aguas profundas como morada de Leviatán (1 [Eth.] En. 60, 7; 2 Esd 6, 52).
 
       
   
En el NT no aparece el concepto de Leviatán, pero en el Apocalipsis tenemos el dragón, símbolo del adversario divino, que bien pudiera hacer referencia al Leviatán. Este dragón es de color rojo y, con sus siete cabezas y diez cuernos, aparece como un monstruo antinatural (Ap 12, 3)27. “Su cola barrió la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó a la tierra. El dragón se quedó delante de la mujer que iba a dar luz, para devorar a su hijo cuando naciera” (Ap 12, 4). En la “mujer envuelta en el sol” probablemente está simbolizada la comunidad de Dios; después se vio en ella una referencia a María. Miguel y sus ángeles precipitaron sobre la tierra “al gran dragón que se llama Diablo y Satanás” (Ap 12, 9). Para que el dragón no extravíe a los pueblos es arrojado al abismo y encadenado durante mil años (Ap 20, 2) y finalmente es arrojado para siempre al lago de fuego y azufre (Ap 20, 10). Del mismo modo, aparece una bestia con siete cabezas (Ap 13, 1; 17, 3), la cual ha sido interpretada en la exégesis del pasaje como una referencia al poder opresor romano.
 
       
   
Los textos bíblicos, que usan la figura del Leviatán, tomaron la idea de otras literaturas circundantes. Así Is 27, 1, estaría influido por la épica ugarítica de Ba`al y la mayoría de los textos restantes reflejan una procedencia cananea. El motivo hebraico del Leviatán proviene muy probablemente de la tradición cananea del sur, cuyo héroe divino fue reemplazado, lógicamente, por Yahveh. La tradición hebrea pudo haber alcanzado su forma literaria como parte de la historia de la batalla de Yahveh con Rahab y otros monstruos marinos. A éstos también se refieren otros textos bíblicos y postbíblicas. Un mito semejante existía también en Mesopotamia, en Anatolia y en el norte de Siria. La Hydra griega con muchas cabezas y la historia de su destrución por Hércules con la ayuda de Ioluas deriva o procede de un prototipo antiguo del medio oriente.
 
       
   
Unidos al Leviatán aparecen otros animales o monstruos con semejantes características. Behemoth (בהמות / Bәhemōt / בְּהֵמוֹת) es un misterioso animal bíblico que aparece en Job 40, 15-24. Su nombre es plural de behema, que significa cuadrúpedo. La interpretación zoológico-racionalista más común, que, sin embargo, irgnora en contendio simbólico del texto bíblico, es que la bestia no es sino una transfiguración mitificada del hipopótamo. Puede entenderse como un enemigo mítico del dios creador y como grandes poderes mítico-históricos. Behemoth podría ser uno de los grandes montrous marinos de Gen 1, 21. Job 41, 25 diría que hay ninguno como Leviatán sobre la tierra. El poeta de Job 40, 15 conoció los cultos de los hipopótamos en Egipto y asimiló o tomó la terminología egipica en su presentación. En la literatura apocalíptica, Behemoth aparece unido a Leviatán como una bestia mítica del final de los tiempos. Según 1 En. 60, 7-9 Leviatán vive en los abismos del mar sobre las fuentes de agua, mientras que Behemoth recibe un desierto desolado, Dedain28.
 
       
   
Otro ser mítico que con frecuencia se confunde con Leviatán es Rahab (רהב / Rāhab-Rahab / רָהַב ~ רַהַב). Este nombre viene aplicado a un gran dragón o monstruo mitológico (Sal 40, 5; 89, 11; Job 9, 13; 26, 12; Is 51, 9). Es una personificación mítica de las aguas primitivas, símbolo del caos y de las fuerzas contrarias a la divinidad del AT. Se identifica a menudo con el Ángel de la muerte; su aspecto es comparable al de una serpiente de mar. Su nombre significa violencia. En Is 30, 7 viene aplicado a Egipto29: “Por tierra de angustia y aridez, de leona y de león rugiente, de áspid y dragón (serpiente) volador, llevan a lomos de pollino su riqueza... a Egipto... Por eso he llamado a ese pueblo Rahab la cesante”. También en el Sal 87, 4 viene aplicado a Egipto, aunque junto a Babilonia. Según una leyenda, Dios destruyó a Rahab porque éste se oponía a la separación de las aguas superiores de las inferiores, o porque había intentado impedir la huida de Egipto. En un caso Rahab actúa de forma positiva para el hombre, demonstrando su pertenencia a la clase de ángeles. Se dice que Rafael entregó a Noé un libro de medicina mágica, el Sefer Raziel. Otros ángeles, envidiosos de que el saber revelado en el libro hubiera sido puesto a disposición del hombre, lo arrojaron al fondo del mar. Rahab fue en su búsqueda y se lo devolvió a Noé30.
 
       
   
E. Lipinski nos resume la función teológica del Leviatán bíblico31. Hay que considerar a éste como un motivo poético mítico cuyo objetivo primario era glorificar al Dios guerrero de Israel. Aunque las conexiones entre la serpiente sumeria de siete cabezas y el Leviatán cananeo de los textos ugaríticos ha sido demonstrada claramente. Proceden de las mismas raíces, aunque el ltn ugarítico no puede ser visto como el prototipo del Leviatán hebreo. Cuando los israelitas conocieron las tradiciones de Leviatán y de otros monstruos marinos, efectuaron varios cambios en las tradiciones mismas: los elementos politeístas de los mitos originales fueron suprimidos (Sal 74, 13s; Job 3, 8; 7, 12; 9, 13; 26, 12s; 38, 8-11; 40, 25-41, 26) y fueron introducidas nuevas ideas, especialmente, en periodo postexílico. Una innovación fue el rechazo de Leviatán y de otros monstruos marinos como oponentes míticos de Yahveh. Ahora eran consideradas como simples criaturas creadas por el Creador en su propio tiempo y lugar (Sal 104, 26; cfr. Gen 1, 21; 1 [Eth.] En 60, 7; 2 Esd 6, 49; 2 Apoc Bar 29, 4; Gen. Rab VII 4; Targ Ps.-J. Sobre Gen 1, 21). La segunda mayor innovación de los israelitas fue el hecho de que entre los judíos estos montrous simbolitaron todos los poderes del mal, mientras que la victoria de Dios sobre ellos representa su última victoria al final de los días (cfr. Is 27, 1; y Ap 11, 7; 13, 1-10; 17, 3.7-17). La bestia que surge des abismo (Ap 11, 7) y la que surge del mar, “que tenía diez cuernos y siete cabezas” (Ab 13, 7), deriva en parte del motivo antiguo del Leviatán. El “monstruo marino con siete cabezas” (Bab Qidd 29b; Odas Sal 22, 5) es también un símbolo de depravación. Una forma posterior de esta tradición del Leviatán, basada en el Sal 74, 14, aparece en la noción del banquete escatológico, en el cual los justos y elegidos comerán al carne del Leviatán32.
 
       
   
Hasta la alta edad Media no aparece una imagen fija para el dragón: un reptil con alas y escamas, a menudo con cabeza de cocodrilo o de lobo. Los motivos del dragón empleados en el románico y en las iniciales de libros simpolizan siempre la derrota del mal. En el siglo XV se concibe al dragón apocalíptico como dragón de los pecados mortales: los siete cabezas simbolizan los siete pecados. La figura del dragón-serpiente puede también transformarse en la del basilisco33, que, con sus alas, garras en las patas y cabeza de ave, recuerda a un gallo; pero, por lo demás se parece a una serpiente. Un tema preferido del arte cristiano es la victoria sobre el dragón, que se convierte por ello en un atributo del arcángel Miguel y de los santos Jorge y Margarita.
 
       
   
4.
La serpiente en el mundo germánico
 
   
El problema para conocer el tema de lo sagrado entre los germanos y escadinavos son las fuentes a partir de la cuales debemos trabajar. Tenemos poca información sobre los germanos, y los documentos no pertenecen, salvo excepciones, a los propios germanos, sino a épocas más recientes, esto es, a partir de la cristianización. Estos textos fueron redactados, con raísimas excepciones, por autores cristianos al menos dos siglos después de la conversión de aquellos países al cristianismo. Cristianizadas o no, estas fuentes muestran una mentalidad que, como sabemos, no evolucionó sino muy lentamente, especialmente en los planos ético y religioso34. Por lo que se refiere a nuestro tema, las fuentes35 no aportan tantos datos como formarse und idea precisa y concreta del simbolismo de la serpiente. Los datos son aislados y a veces inconexos. Lo que sí podemos afirmar es que la figura de este ofidio está íntimamente unida a la cosmología, de la misma forma que lo estaba en el mundo bíblico, y a la demonología.
 
       
   
Un pensamiento preside toda la cosmogonía y teogonía germánica: el orden es el valor absoluto; el caos, el único mal inexpiable, y las potencias del destino, que se supone dispensan uno y otro, puesto que están ambos en la naturaleza de las cosas, han velado por mantener el equilibrio. Dichas potencias son responsable de este equilibrio del que los diosos son garantes y del que los hombres deben ser ejecutores. Y será en ese contexto donde busquemos el significado y la importancia de la serpiente.
 
       
   
Este ofidio debió poseer un valor simbólico muy elevado en la vida reilgiosa de los germanos, sobre todo en la edad de bronce. Entre los estudiosos se discute si fue objeto de culto. J. de Vries36 afirma que existen ciertos indicios de culto de las serpientes entre los germanos. Las representaciones de serpientes en la edad de bronce sobre piedras y en los cuchillos cúlticos deben ser considerados como símbolos se un culto de la fertilidad. Es significativa la estrecha relación entre la serpiente y el caballo, la cual se muestra en las imágenes donde el cuerpo de la serpiente, enroscada en sí misma, termina con una cabaza de caballo. Según este autor, tampoco faltan testimonios en tiempos históricos para el culto de las serpientes. La descripción de la vida de S. Barbatus menciona que los longobardos habían adorado bestiae simulacro, quae vulgo vipera nominatur. Así mismo, J. de Vries se apoya para afirmar el culto de la serpiente en textos de Tácito, quien nos habla en su Germania c. 7, que los germanos cogían imágenes de los bosques y las portaban a la batalla. Y en su Historia IV 22, nos concreta que tomaban imágenes de animales salvajes. Estos pasajes los relaciona J. de Vries con las representaciones de la columna de Trajano, donde un germano llevaba una imagen de una serpiente para lucha, como si fueran estandartes de los ejércitos. De estos indicios concluye la adoración de la serpiente. Las características de este culto, sin embargo, permanecen para nosotros desconocidas. Por el contrario, Simek37 cree que no se puede deducir de esos datos su culto, sino simplemente que eran estimadas por su valor simbólico.
 
       
   
4.1.
La función demoníaca de la serpiente
 
   
Del mismo modo que los dioses podían tomar formas de animales, así también los demonios aparecen frecuentemente con rasgos de animales. El hombre ha representado el espantoso poder de lo numinoso en la caricatura de un animal. Las fábulas de animales medievales y los bestiarios muestran claramente como reconoció el hombre en las distintas formas de los animales las virtudes y especialmente los vicios de los hombres. En la mitología germana hay muchos demonios pertenecientes a las creencias populares. A veces poseen una función pedagógica con rasgos muy fantasiosos, a los cuales se refieren las sagas.
 
       
   
Remitiéndonos a las fuentes que presentan a demonios en forma de animales, destaca en primer lugar el lobo, quien es temido como ser demoniaco y símbolo de lo salvaje. Intimamente relacionado con este animal está la serpiente, pues se nos dice, como veremos, que son hermanos y el lugar donde habita es claramente demoniaco. La terminología para designar a este ofidio y su presentación son variadas. Snorri en su poética skáldica nos indica que hay tantas serpientes en Hvergelmir que no hay lengua que las pueda contar, y algo parecido menciona el Discurso de Grimnir38. Los nombres de la serpiente son estos: dragón (dreki), Fáfnir, Jörmungandr (Miðgarðsormr), naðr, Níðhöggr, linnr, naðra, Góinn, Móinn, Grafvitnir, Grafvölluðr (Grafvǫlluðr), Grábakr, Ófnir, Sváfnir, grímr. Veamos algunas de las características que les atribuyen.
 
       
   
Níðhöggr (dragón envidioso), es el dragón que también viene presentado como una serpiente enorme, y en la mitología germánica mira a los pies del fresno Yggdrasil. Daña el árbol, pues mordisquea sus raíces39. Es un monstruo que habita en el Hel. Ratatoskr (diente raedor) es una ardilla40, que sube y baja corriendo por el fresno y lleva habladurías y chismes entre el águila, la cual se sienta sobre las ramas del fresno y es muy sabia, y Níðhöggr. La figura de la ardilla es alegoría y simbolismo de las continuas y nuevas discordias en el mundo.
 
       
   
Otr, la nutria: Otr, un hijo de Hreidmar (Hreiðmarr), hermano de Fafnir y Regin. Al él se refiere una kenning (otrgjöld "la compensación [por la muerte] de Otr") para el oro: El dios Loki mató a Otr, cuando éste, en la figura de una nutria pescadora, estaba comiendo un salmón; Hreidmar exigió, para reparar el daño cometido, que los dioses culpables del homicidio de Otr recogieran tanta cantidad de oro como cupiera en la piel curtida de Otr (el "otrbelgr"). Loki consiguió el oro robándoselo al enano Andvari quien, sin embargo, echó una maldición sobre el oro por la que cualquiera que lo poseyera, moriría, y así fue, ya que el oro de Andvari, a la postre, destruyó a la familia de Hreidmar41.
 
       
   
Svafnir es un sobrenombre de Odin como serpiente42.
 
       
   
Linnr (el Lindwurm alemán) es otra denominación para el dragón que significa gusano radiante.
 
       
   
El resto de las serpientes roen las raíces del Yggdrasil: “Más serpientes hay, bajo el fresno Yggdrasil que imaginen los tontos simios; Góin y Móin – son hijos de Grafvitnir –, Grábak [lomo gris] y Grafvöllud [que escarba en el lomo]; Ofnir y Sváfnir [que dormita]: creo que ellos siempre raerán las ramas del árbol”43.
 
       
   
De todas las mencionadas, la que más nos importa aquí es la Serpiente del Mundo o de Midgard, denominada en los textos Midgardsormr (nórdico antiguo) o Jörmungandr (“varita mágica gigante”). El nombre de Serpiente de Midgard no aparece ni en las Eddas ni en los escaldas. Solamente Jörmungandr, Ormr, Nadr (serpiente, dragón) aparecen en las Eddas. Será Snorri (Gylf 33, 46, 47, 50, 52) quien sistematice las indicaciones anteriormente dispersas.
 
       
   
Conocemos la genealogía y familia de Midgardsormr. Loki procrea de una manera muy heterosexual con la gigante Angrboda a sus tres hijos montruosos, Hel, la diosa de los infiernos, Midgardsormr, el “Leviatán” nórdico, y el perro (o lobo) Fenrir (o Garmr), que son sus propias hipóstasis44. Esto no lo inventó Snorri, sino que también es mencionado en la Þórsdrápa 1 de Eilífr Goðrúnarson (siglo X) y en el Cantar de Hymir (Hym 22 y 23). La presentación de Loki como padre del monstruo es, sin lugar a duda, antigua.
 
       
   
4.2.
La serpiente en la cosmogonía
 
   
Los germanos han concebido una de las más bellas fabulaciones o formulaciones de este tema natural. Se trata del fresno (o quizá del tejo) Yggdrasill. Nacido de la tierra, alimentado por el agua, tiende hacia el sol. Mantiene el mundo en su lugar, justifica su orden, tronco erecto, salido de la roca, con las raíces sumergidas en la blanca agua arcillosa, primitiva y fecunda, disparando su flecha hacia la cima del mundo. En la Germania continetal se llama Irminsul (columna de Irmin, una palabra que no deja evocar el elemento jörmun – de Jörmungard, otro nombre de la serpiente de Midgard, responsable también de la disposición y mantenimiento del estado del universo). El Árbol es la fuente de la vida, es el guardián o depositarion de todo el saber, pues la memoria del mundo se halla en su base en la persona de Mimir. Preside todos los destinos, los de los vivos y el del universo, puesto que las Nornas velan en su base, cerca de la fuente de Urdr.
 
       
   
“Existen soprendentes similtudes entre Yggdrasill que sostiene el mundo y la gran serpiente de Midgard que lo mantiene en su lugar en los pliegues de su cuerpo. El día en que Midgardsormr se desenrosque (cuando Yggdrasill se desplome), el mundo perecerá. Ahora bien, Midgardsormr es llamada también Jörmungandr: literalmente “gigantesca varilla mágica”45.
 
       
   
Midgardsormr se llama un monstruo de la mitología nórdica, que vive en el océano primitivo que rodea el mundo, abraza la tierra y se mantiene unida al circulo de la tierra. Así la describen los escaldas. Úlfr Uggason la denomina en su Húsdrápa “fuerte cuerda de la tierra -stirðþinull storðar-, collar de la tierra -storðar men-” (Skj I, 129 Str. 5 y 3) y el poeta del Cantar de Hymir: “el cinto de todas las tierras”46. Por esto se llama Midgardsormr (la serpiente del mundo humano) o Jörmungandr (el violento ser mágico). Midgardsormr es un ser demoniaco de gran tamaño. Se encuentra, mordiéndose la cola rodeando a Midgard, la tierra habitada, en el mar del mundo47. Es el monstruo que mantiene unida la tierra y evita su disgregación. Cuando bebe la gran serpiente, entonces tenemos la marea baja. Por el contrario, cuando expulsa el agua, sube la marea. Esta serpiente doblada en círculo completo y que tiene en la boca la punta de la cola de denomina en lenguaje técnico el “uroboros”, palabra griega que significa que “devora la cola”.
 
       
   
El concepto de una serpiente que rodea la tierra era también conocido fuera de los pueblos escandinavos como muestran citas del siglo XI (De mundi constitutione I, 52ss) y del XIV (Konrad von Megenberg, Libro de la naturaleza II, 32), en los que se atribuyen los terremotos al movimiento de una de tales serpientes. Es más, parece ser que los antiguos griegos tomaron este emblema de los egipcios, quienes lo habían relacionado con manifestaciones siderales y le habían dado significados metafísicos. Posteriormente lo usaron los romanos y alguna secta gnóstica, como los ofitas. En la Edad Media fue utilizado frecuentemente por los alquimistas, los hermetistas y los heraldistas religiosos y nobiliarios. En la Edad Media cristiana se asoció Midgardsormr con Leviatán del AT.
 
       
   
El sentido más conocido del uroboros48 es el que lo relaciona con el tiempo, que es la única cosa, junto con Dios, que no tuvo principio ni tendrá fin, puesto que es el hilo de que está tejida la eternidad. También el uroboros, doblado en círculo, uniendo por la presión de sus mandíbulas los dos extremos de su cuerpo, forma un todo único sin solución de continuidad. Une el principio y el fin, por lo que representa las cosas eternas. Es la inevitable y regular renovación de los ciclos cuya ininterrumpida sucesión forma la eternidad49. Otro significado que poseía el uroboro era el movimiento y la perpetuidad de la fuerza que lo acciona, porque al estar curvado en círculo puede rodar como una rueda, y así mismo la serpiente , privada de los órganos locomotores, se mueve como el resto de los animales y con verdadera rapidez, sólo con el movimiento interior de sus costillas y de sus placas ventrales. Esa fuerza interior hizo que se convirtiera en imagen del movimiento cósmico. Del mismo modo, es símbolo de la renovación de la vida, pues se reconstituya a partir de su propia sustancia, devorando su propia cola. Rejuvenece al envejecer y renace en sí misma. Finalmente, los antiguos mitos del mundo hacían de la serpiente, como del dragón, el custodio nato de todos los tesoros y se transpuso la idea de infinito del interior del círculo al de la serpiente circular, situando así todas las cosas en él y bajo su custodia.
 
       
   
Dado que el antiguo concepto mitológico del ser cósmico que rodea el mundo, ya a principios del tiempo literario había sido humanizado en una serpiente marina mítica, en la mitología germánica aparecerá también esta enorme serpiente marina, la cual será enemiga de Thor. Los mitos en los que se narra cómo Thor llegó a enfrentarse violentamente con los gigantes, están narrados en un estilo de cuento-novela. Como enemigo de Thor encontramos mencionado en diversos mitos la serpiente del mundo. En distintas historias de los escaldas50 se ralata que Thor había pescado en su anzuelo a la serpiente del mundo en mar abierto. La misma escena será tratada literariamente por Snorri (Gylf. 46, 47) y en el Cantar de Hymir51.
 
       
   
Analicemos brevemente este Cantar. El poema trata de la adquisición del caldero en el que se preparará la cerveza para festín de los dioses. En relato aparecen una serie de mitos que conocemos por otras fuentes, los cuales han sido ampliados con muchos elementos fabulosos añadidos. Según U. Diederichs52, tenemos aquí dos antiguas fábulas , la adquisición del caldero y la pesca de la serpiente de Midgard, la cual se ha insertado en la primera. Se nos cuenta que Thor y Hymir estaban remando juntos en alta mar, pero que Hymir no quería ir más allá, pues era donde se encontraba la serpiente del Midgard.
 
       
   
Snorri53 narra los hechos de la forma siguiente: Van a pescar Hymir y Thor, quien lleva como cebo una cabeza de buey. Llegan al banco de peces, pero Thor quiere remar mucho más, y siguieron avanzando. Dijo Hymir entonces que habían llegado tan lejos que era peligroso quedarse tan mar adentro, por la serpiente del Midgard. Pero continuó. Thor preparó el sedal y el anzuelo con la cabeza de buey. La serpiente del Midgard mordió la cabeza del buey, y el anzuelo se clavó en el paladar de la serpiente. Y cuando se dio cuenta tiró tan fuerte que los dos puños de Thor salían por la borda. Entonces Thor se irritó y se acreció su fuerza divina, empujó con el pie tan fuerte que atravesó el barco con los dos pies, y apretó contra el fondo; entonces subió la serpiente a bordo. Y puede decirse que nadie ha visto tan horrenda visión como la de Thor mirando fijamente a la serpiente y la serpiente mirándole a su vez, escupiendo veneno. Hymir se asustó al ver a la serpiente. Cuando Thor cogió el martillo y lo blandió en el aire, el gigante cogió un cuchillo para cortar el cebo y cortó la carnada de Thor echándola por la borda. Y Thor lanzó el martillo tras ella y dicen que le acertó en la cabeza, cuando ya estaba en el fondo, pero yo creo que es cierto lo que te digo, que la serpiente del Midgard aún vive y yace en el mar, rodeando a las tierras. Thor cerró los puños y golpeó a Hymir en los oídos.
 
       
   
Este mito fue también un motivo muy apreciado para representaciones iconográficas, tal y como lo ha mostrado J. de Vries54, dado que se encuentra también representada en tres imágenes sobre piedra del tiempo de los vikingos. Tanto en los “Gosforthkreuz” ingleses como en las piedras “Altuna” escandinavas (suecas) encontramos representadas estas escenas (cfr. lamina XVII). Podría extrañar que Jörmungandr puede ser pescado aquí como un monstruo marino, dado que se creía que circundaba el mundo en un círculo cerrado y que sólo en el Ragnarök se movía libremente en el mar. Es muy probable que aquí se hayan mezclado narraciones de serpientes marinas gigantescas, las cuales también aparecen todavía en las sagas de pueblos modernos.
 
       
   
Referente al fin del mundo (Ragnarök), hay distintas representaciones. Nos interesa aquí la que expone el Voluspa, poema que describe el principio y el fin del mundo de forma apocalíptica puesto en boca de una vidente. La vidente nos relata cómo los demonio moran en todas partes fuera de Midgard y se preparan para la próxima batalla. En la naturaleza aparecen las señales que anteceden a los mensajeros del Ragnarök: eclipses solares y una climatología muy adversa. Los gallos comienzan a chillar, el lobo a aullar. Aparecen actos morales indignos: los hermanos luchan entre ellos y cometen incesto. Ya no hay más moderación ni consideración. El Árbol cósmico tiembla y se resquebraja. De todas las direcciones acuden las fuerzas demoníacas: por el mar cósmico se acerca la serpiente cósmica golpeando las olas, se da prisa en la destrucción del mundo hacia el lugar donde viven los dioses55. Loki con los hijos de Muspell llegan en el barco Naglfar. Finalmente llega Surtr. Los montes y rocas se desploman y los hombres mueren. Voluspa 66, continúa diciendo:
 
       
  Þar kømr inn dimmi | dreki fliúgandi,     Ahí llega volando el oscuro dragón  
  naðr fránn, neðan | frá Niðafiollom;     la serpiente brillante, desde Nídafjöll;  
  berr sér í fioðrom, | flýgr vǫll yfir,     lleva en sus plumas, sobrevolando la tierra,  
  Níðhǫggr nái. | Nú mun hon søcqvaz.     Nidhögg a los muertos. Ahora [la vidente] se hundirá.56  
           
   
J. de Vries57 nos ofrece la siguiente interpretación. Hablando del poder y de las fuerzas mágicas, algunas enfermedades se consideran causadas por astillas o flechas lanzadas por seres malignos. También se usa para animales mágicos o encantados. La palabra gandreið se menciona frecuentemente en escandinavo, pero con ello no se indica un “bastón para cabalgar” como después las brujas frecuentemente usaban, sino el viaje sobre un animal encantado. También el nombre Jörmungandr para la serpiente del mundo parece que tiene este significado. Es posible que aquí tengamos relaciones de distintas culturas según las cuales los chamanes llegaban a los infiernos sobre algunos animales concretos para recuperar las almas de los enfermos.
 
       
   
Aquí tenemos que pensar en la representación de una peligrosa serpiente gigante que habitaba en los mares y que aparecía de vez cuando, como todavía hoy en algunos lagos escoceses se muestran y ésta, como es natural, se muestra enemiga de los dioses en el Ragnarök58.
 
       
   
En ese momento, los dioses libran su último combate a los monstruos que representan las fuerzas del caos. Odin tiene como enemigo al lobo, quien le da muerte. Surtr mata a Freyr. La muerte de los dioses significa el final. Fenrir engulle la luna y el sol. El sol se vuelve negro y la tierra vuelve a hundirse en el mar, las estrellas desaparecen y una llama caliente llamea hacia el cielo. En el Ragnarök, la serpiente del Midgard surge del mar y provoca una inundación general. El gigante Surtr avanza a la cabeza de sus tropas y ataca Asgard, la morada de los dioses. La serpiente del mundo lucha con Thor. Se matan uno a otro. Thor muere como consecuencia del veneno de la serpiente, pero es sin embargo es vencedor, pues consigue das nueve pasos antes de morir. Esta escena pertenece a la representación posterior del fin del mundo.
 
       
   
El Ragnarök no es un fin definitivo. Será seguido de una regeneración universal en la que únicamente los dioses “buenos”, los dioses justos, revivirán, mientras que, entre los humanos, una pareja milagrosamente salvada al pie del árbol Yggdrasil asumirá la perpetuación de la especie humana. Los miembros de esa pareja se llamarán Líf (vida) y Lífþrasir (apasionada por viva). ¿Y qué harán los dioses? Jugar a las “tablas, un juego de azar. Por eso la muerte no es un esperpento ni una atrocidad, sino un consentimiento, puesto que significa el retorno a lo sagrado, la reconciliación completa con un destino de que se habrán conocido las bendiciones, pero también los contratiempos. No se encuentra jamás la menor lamentación ante la muerte, salvo en los textos que, de manera visible, llevan una impronta cristiana59.
 
       
   
Se nos menciona que en el nuevo mundo habrá muchos lugares buenos y muchos malos. Entre los malos viene descrito un palacio grande y horrible “cuya puerta mira al norte y que está hecho con los esqueletos de las serpientes, como una casa de mimbre, y las cabezas de las serpientes miran hacia dentro de la casa y escupen veneno, de forma que por las salas corren ríos de veneno. Esos ríos han de vadearlos los que rompieron juramentos y los asesinos”60.
 
       
   
4.3.
La metamorfosis de la serpiente
 
   
Encontramos algún texto donde la gran serpiente de Midgard es capaz de transformarse en un gato mágico para ridiculizar al dios Thor en persona, lo cual aparece también en las sagas legendarias61. Se nos narra en la estancia de Thor en Utgarda: “No creo que fuera menos meritorio levantar al gato. Y a decir verdad, todos los que vieron cómo le levantaste una pata del suelo se asustaron, pues ese gato no era lo que parecía, sino la serpiente del Midgard, que yace en torno a todas las tierras, y apenas le bastó toda su longitud para seguir tocando la tierra con la cola y la cabeza; tanto la alzaste que llegó cerca del cielo”62.
 
       
   
Pero no sólo es ella capaz de transformarse en otro animal, sino que incluso Odin se convierte en serpiente63 en la narración del mito de la obtención del hidromiel, que nos transmiten dos fuentes64. Odin roba a un gigante, Suttungr, el hidromiel gracias a que la hija de éste, Gunnlod, se había enamorado locamente de Odin, ésta la permite beber de la cuba donde estaba la bebida. Este robo recibió en la Edda de Snorri una larga prehistoria, en la que probablemente confluyen diversos mitos. En un concordato de paz, los ases y los vanes habían escupido en una cuba y de la saliva habían hecho un hombre, Kvasir. Dos enanos mataron a este hombre en secreto y mezclaron su sangre con miel. El líquido se llama desde entonces hidromiel, y todo el que bebe de él se convierte en poeta o en sabio. Los enanos (llamados Fjalarr y Galarr) mataron a un gigante Gillingr arrojándolo desde un barco al mar. Suttungr recibió como reparación por la muerte de su padre Gillingr el hidromiel del poeta, el cual guardó en un monte y lo confió a la custodia de su hija Gunnlod. Odin para llegar a la bebida. El monte será perforado, y Odin se desliza como serpiente por el agujero. Seduce a la joven, roba el hidromiel y huye con la forma de un águila. Suttungr lo persigue, pero encuentra la muerte.
 
       
   
Es sorprendentemente grande el número de sobrenombres de Odin, que lo representan o caracterizan como un animal. Entre las varias denominaciones tenemos las palabras Ófnir y Sváfnir, que significan tanto serpiente de Odin.
 
       
   
Es por esto por lo que el dragón-serpiente juega un papel importante en los cuentos populares y en las sagas legendarias. Asume ciertos valores de transmutación de la temporalidad y de la localización. Preside, como por natura, una forma de diversión las fronteras naturales o la transgresión de reinos. Como los héroes, traspasan el umbral entre el mundo de los hombres y el universo de los dioses.
 
       
   
Los verdaderos y característicos monstruos mitológicos del norte escandinavo son los gigantes y los enanos. Estos personajes están ampliamente enraizados en la mitología y están en conflicto con los dioses por sus apetitos sexuales. Que ocupan un puesto importante en la mitología escandinava lo vemos en la batalla escatológica, el Ragnarök, inmortalizada por Richard Wagner bajo el nombre “Crepúsculo de los dioses”. La figura de la serpiente no juega un papel tan importante ni es una característica exclusiva de la mitología germánica, pero la influencia de Midgardsormr se expandió también a los pueblos esclavos65.
 
       
   
5.
Conclusión
 
   
Una vez expuestos y analizados los textos donde aparece la serpiente,. Es hora de sacar algunas conclusiones. Somos conscientes que las fuentes, tanto bíblicas como nórdicas, no transmiten una idea unívoca y clara del simbolismo de la serpiente. Además, las fuentes son fruto de un largo proceso de reelaboración, reflexión y desarrollo, y muchas aspectos proceden de influencias de culturas vecinas, por lo que también ha existido un proceso de sincretismo. Es decir, las fuentes con fruto de una larga evolución donde todavía de pueden encontrar distintos estratos o tradiciones. Especialmente so constata esto en la Biblia, y así viene aceptado por la mayoría de los exégetas bíblicos: la evolución – progreso de las creencias politeístas hacia un monoteísmo omnipotente y creador de la nada, hizo readaptar y jerarquizar mitos primigenios propios o de las culturas circundantes. Esto no lo vemos tan claro en la mitología germánica donde la perspectiva histórica es breve.
 
       
   
Tanto en el mundo bíblico como el germánico aparece la serpiente fundamentalmente en dos ámbitos concretos: la cosmología – cosmogonía y en la demonología. En la representación germánica de la cosmología se supone que ha influido el lugar geográfico. Los habitantes de la costa y de las islas es lógico que narren en forma de fábula la existencia de un mar cósmico que rodea la tierra. Al final del horizonte habría un abismo profundo lleno de agua, donde habitaría la serpiente del mundo que mantenía unida la tierra.
 
       
   
La figura del Leviatán bíblico tiene rasgos que también aparecen en Midgardsormr. Ambos son animales cósmicos peligrosos que habitan en el fondo del mar, y que son opuestos o antagónicos al Dios creador o las divinidades buenas. Nos podríamos plantear la pregunta si la aventura de Thor con la serpiente de Midgard no haya sido una copia o imitación de la leyenda cristiana del Leviatán (Job 40, 25). Además, hemos mencionado un texto donde Dios pregunta a Job si éste capaz de pescar el Leviatán. Tenemos, por lo tanto, la misma temática. Estaríamos frente al tema del sincretismo de la cultura germánica o la influencia del cristianismo en las tradiciones antiguas nórdicas.
 
       
   
J. de Vries66, quien no excluye la posibilidad de ciertos influjos de representaciones orientales en la cultura germánica, no cree que este mito nórdico sea producto de la influencia del cristianismo. Cuando se considera que en otros pueblos indogermánicos la lucha de un Dios con un dragón en un motivo mítico primitivo (Apollo y Python) y también tiene resonancia en costumbres posteriores, así demuestran los numerosos casos donde se describe o representa esa aventura de Thor, pero que no debemos considerar como un mero motivo literario. Es más probable que esta batalla sea una representación germana antigua. No obstante, ve influjos cristianos en la serpiente que se muerde la cola67.
 
       
   
Creo que no ha habido una cristianización del mito de la serpiente cósmica68 germánica, pues antes de “cristianizar” a la serpiente, se habría intentado imponer el principio monoteísta del Dios creador personificado. La serpiente desempeña una función secundaria y, en parte, negativa, como aparece también en otras mitologías. Este ofidio, como símbolo de lo demoníaco, parece ser un arquetipo dentro de diversas culturas para explicar el mal inexplicable. Los textos utilizan símiles a base de serpientes o dragones cada vez que se trata de expresar peligrosidad, crueldad astuta o maldad. El dragón-serpiente es un arquetipo, y procede del miedo visceral del hombre hacia lo desconocido.
 
       
   
El movimiento propio de la serpiente es la ondulación, y su posición de reposo consiste en enrollarse sobre sí misma. La serpiente es una espiral viva, un ocho tendido del que han hecho el signo de lo infinito, símbolo de la larga y lenta iniciación, y como el hombre ya no distingue su cabeza de su cola, cree que forma un circulo eterno, el del tiempo inmortal. La serpiente o el dragón son invariablemente presentados como criaturas hostiles, antagonistas típicos. Su aspecto, detalles de su anatomía, los parajes mismo en que viven hacen que el hombre desconfíe de estos animales y les teman.
 
       
   
6.
Bibliografía
 
   
Por motivos de espacio, la literatura secundaria viene citada en las notas a pie de página únicamente con la primera letra del nombre, el apellido del autor y con el primer sustantivo de su obra. Los libros aparecen en cursiva, los artículos sin ella y entre comillas. Para citaciones bíblica y literatura judía, así como las abreviaturas de revistas y colecciones teológicas, se siguen las propuestas por S. M. SCHWERTNER, Internationales Abkürzungsverzeichnis für Theologie und Grenzgebiete, Berlin: Walter Gruyter 1992².
 
       

Fuentes


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SEPTUAGINTA. Alfred Rahlfs (Ed.), Stuttgart: Deutsche Bibelgesellschaft, 1979.


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Literatura secundaria


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Uehlinger, Christoph, 1990. „Leviathan und die Schiffe in Ps 104, 25-26“. En: Biblica 71,4 (1990), pp. 499-526. (=Uehlinger 1990).


Vries, Jan de, 1970. Altgermanische Religionsgeschichte. Vol. I-II. Berlin: Walter de Gruyter, 1970³. (=de Vries 1970).


Watts, John D. W., 1985. Isaiah 1-33. Waco, TX: Word Books, 1985 (Word Biblical Commentary, vol. 24). (=Watts 1985).


Wenham, Gordon J., 1987. Genesis 1-15. Vol. 1. Waco, TX: Word Books, 1985 (Word Biblical Commentary, vol. 1,1). (=Wenham 1987).


Westermann, Claus, 1974. Genesis 1-11. Erster Teilband. Neukirchen-Vluyn: Neukirchener Verlag des Erziehungsvereins, 1974 (Biblischer Kommentar des Alten Testaments. Band Nr. 1/1). (=Westermann 1974).


Wolde, Ellen van, 1990. „A Reader-oriented Exegesis Illustrated by a Study of the Serpent in Genesis 2-3“. En: Christian BREKELMANS, y Johan LUST (Ed.), Pentateuchal and Deuteronomistic Studies. Papers Read at the 13th IOSOT Congress-Leuven 1989. Leuven: Peeters Publishers, 1990 (Bibliotheca Ephemeridum Theologicarum Lovaniensium, vol. 94). Páginas: 11-21. (=van Wolde 1990).




Notas:

1:
Cfr. M. LURKER, “Snakes“ 370-374; L. K. HANDY, “Serpent” 1113-1116; A. GHEERBRANDT, “Serpiente” 925-938. Otra literatura secundaria a la que no he tenido acceso, aunque es importante, B. MUNDKUR, The cult of the Serpent. An Interdisciplinary Survey of Its Manifestations and Origins, New York: Albany 1983; M. LURKER, Adler und Schlange. Tiersymbolik im Glauben und Weltbild der Völker, Tübingen 1983.
 
2:
Para una representación de los diversos tipos de dragones cfr. C. LECOUTEUX, Montres 211-212.
 
3:
Antiguas tradiciones relacionaban a la serpiente con el rayo que serpentea al fulgurar, véase L. CHARBONNEAU-LASSAY, Bestiario 769-770.
 
4:
Véase L. CHARBONNEAU-LASSAY, Bestiario 798-802.
 
5:
K. A. MATHEWS, Genesis 233. La tradición rabínica consideró que la serpiente del Edén era Satán disfrazado, o sea el arcángel Samuel, véase R. GRAVES – R. PATAI, Mitos 74-79.
 
6:
Cfr. Th. C. VRIEZEN, Onderzoek naar de paradijsvoorstellingen bij de oude semietische volken, Wageningen 1937, 173-180, tomado de C. WESTERMANN, Genesis 323-324.
 
7:
C. WESTERMANN, Genesis 322-327.
 
8:
K. R. JOINES, Serpent Symbolism in the Old Testament. A Linguistic, Archaeological and Literary Study, Haddonfield, N. J.: Haddonfield House 1974, es un libro muy citado por todos los estudios al respecto, pero al que no he tenido acceso. El resumern está tomado de E. VAN WOLDE, “Exegesis” 17.
 
9:
F. LANDY, Paradoxes, 228-245.
 
10:
E. VAN WOLDE, „Exegesis“ 18-20.
 
11:
El verbo „conocer“ tiene dos significados en hebreo: conocer, en el sentido de discernir, y conocer en el sentido de conocimiento carnal o relación sexual.
 
12:
Cfr. R. W. L. Moberly, “Serpent“ 1-27. Según este autor, el tema tratado sería la retribución inmediata de la desobediencia. El Yahvista presupone que la desobediencia a Dios no conlleva un juicio y castigo inmediato, pero el castigo llegará: “It is often the case that apparently God is wrong and the serpent right, that is that Torah can be disregarded and disobeyed with impunity... [but] such impunity is in fact superficial and illusory” (pg. 18).
 
13:
K. JAROŠ, „Motive“ 204-215. Cfr. K. HOLTER “The Serpent in Eden as a Symbol of Israel’s Political Enemies. A Yahwistic Criticism of the Solomonic Foreign Policy?”, en: SJOT 4 (1990) 106-112.
 
14:
Esta interpretación es la que ofrece G. J. WENHAM, Genesis 72-73.
 
15:
Este significado lo encontramos en la épica de Gilgamesh: Este personaje intenta buscar la inmortalidad y Utnapishtim revela el secreto sólo conocido por los dioses y por él mismo: existe una planta en el fondo del mar que puede rejuvencer la vida. Gilgamesh la obtiene, pero le es robado por una serpiente la cual puede cambiar su piel como símbolo de rejuvenecer.
 
16:
El mismo término hebreo designa en Is 30, 6 una serpiente alada o dragón. De la misma raíz provienen los serafines (Is 6, 2), los cuales son figuras humanas provistas de seis alas, que recuerdan a seres misteriosos que tiran del carro Yahveh en Ez 1. Algún autor ha mencionado que se trataría de serpientes amarillas que podrían volar (cfr. Herodotos II 75, III 109).
 
17:
Sobre la influencia de esta imagen en el cristianismo, véase la Serpiente-Cristo en los báculos pontificales en L. CHARBONNEAU-LASSAY, Bestiario 775-776. 784-790.
 
18:
L. K.HANDY, „Serpent“ 1116.
 
19:
El libro de Enoc habla de un leviatán femenino: “Un monstruo femenino llamado leviatán, vive en las profundidades del mar sobre las fuentes del agua” (1 [Eth.] En. 60, 7).
 
20:
Cfr. J. A. EMERTON, “Leviathan“ 327-331; J. DAY, “Leviathan” 295-296.
 
21:
Un estudio exegético de Job 41, 2-3 lo encontramos en H. ROWOLD, “Leviathan” 104-106, así como en el magnífico comentario de H. STRAUSS, Hiob 380-385.
 
22:
Job 3, 8: „Maldíganlo [el día del nacimiento de Job] los que maldicen el mar, los dispuestos a despertar al Leviatán”. El texto hebreo no es claro, por lo que se han propuesto diversas correcciones.
 
23:
Job 3,8: „Maldíganlo [el día del nacimiento de Job] los que maldicen el mar, los dispuestos a despertar al Leviatán”. El texto hebreo no es claro, por lo que se han propuesto diversas correcciones.
 
24:
J. DAY, “God“ 423-436. J. D. W. WATTS, Isaiah 348, interpreta la figura del Leviatán como un simbolismo para Tiro: “She [Tyre] will no longer be a threat to her neighbors, especially Israel/Judah”.
 
25:
C. UEHLINGER, „Laviathan“ 499-526, quien estudiando una imagen de un sello con semejantes elementos descritos en el salmo, concluye que „das ruhige Hin und Her der Schiffe auf dem Meer positiv mit der Entmachtung des Leviathans korrespondiert“ (pg. 521). Véase también Am 9,3.
 
26:
Sobre la descripción de los monstruos primitivos bíblicos en la literatura rabínicos cfr. R. GRAVES – R. PARAI, Mitos 41-48, quienes recogen las tradiciones de comentarios rabínicos respecto a Ráhab, Príncipe del Mar, Leviatán y Behemoth.
 
27:
R. HALVER, Mythos 98-100. D. E. AUNE, Relevation 667-676, analiza las diversas versiones antiguas del combate mítico y las posibles fuente para la versión de Ap. 12 (fuentes griegas, egipcias y gnósticas).
 
28:
G. J. Botterweck, “Behemath“ 19-20.
 
29:
Cfr. K. – D. SCHUNK, „Jesaja 30, 6-8 und die Deutung der Rahab im Alten Testament“, en: ZAW 78 (1966) 48, 56.
 
30:
R. GRAVES – R. PATAI, Mitos 41: “En la época anterior a la creación, Rahab, Príncipe del mal, se rebelo contra Dios. Cuando ordenó: ‘Abre tu boca, Príncipe del Mar, y traga todas las aguas del mundo’. Él exclamo: ‘¡Señor del Universo, déjame en paz!’. Inmediatamente Dios lo mató a patadas y hundió su cadáver bajo las aguas, pues ningún animal terrestre podía soportar su hedor”.
 
31:
E. Lipinski, “לויתן“, p. 509.
 
32:
Bab. B. Bat 74b-75a; Jer. Meg I 7b; III 74a; Jer Sanh X 29c; Targ Ps.-J. sobre Gen 1, 21; Tanh. B. 34b; Midr. Ps sobre Sal 23,7; 2 Apoc. Bar 29, 4; 2 Esd. 6, 52.
 
33:
Desde tiempos de David, el basilisco fue considerado uno de los cuatro monstruos que son imagen del poder infernal: el áspid, el basilisco, el león y el dragón. También se relacionó con el Anticristo: “De la raza de la serpiente nacerá el basilisco, parirá al dragón volante” (Is 16, 29). Sobre los basiliscos véase L. CHARBONNEAU-LASSAY, Bestiario 642-646.
 
34:
Sobre el valor histórico de las fuentes germánicas cfr. R. BOYER, “Sagrado” 232-233.
 
35:
La edición aquí usada de las fuentes es la preparada por E. BERNÁRDEZ, Snorri Sturluson.
 
36:
J. DE VRIES, Religionsgeschichte, Vol. I, 362.371.
 
37:
R. SIMEK, Lexikon 355.
 
38:
Discurso de Grimnir 34. Este mismo nos lo refiere SNORRI, Gylfaginning 16.
 
39:
SNORRI, Gylfaginning 40; Discurso de Grimnir 32: “Ratatosk es la ardilla que habrá de correr en el fresno Yggdrasil; las palabras del águila llevará, abajo, las dirá a Nídhögg”.
 
40:
Snorri, Gylfaginning 41.
 
41:
U. DIEDERICHS, Götterlehre 190-193, recoge seis historias acerca del oro.
 
42:
Snorri, Gylfaginning 2.
 
43:
Discurso de Grimnir 34.
 
44:
Cfr. Los hijos de Loki, en SNORRI, Gylfaginning 34: “Loki tuvo aún más hijos. Angrboda se llamaba una gigante del Jötunheim. Con ella tuvo Loki tres hijos: uno era el lobo Fenrir, otro Jörmungand, es decir, la serpiente del Midgard, y el tercero es Hel”. Los dioses deciden robar los hijos de Loki porque suponen un peligro para la humanidad. Pero “cuando llegaron ante él arrojó a la serpiente a un profundo mar que rodea todas las tierras, y la serpiente creció de tal modo que ocupa el mar que rodea todas las tierras, y se muerde la cola. A Hel la arrojó al Niflheim y le dio poder sobre nuevos mundos, para que proveyera en todo a los que allí se le enviaran, que son los hombres muertos de enfermedad y de vejez... Al lobo lo criaron los Ases en su tierra, y Tyr tenía el valor de ir a darle la comida al lobo”.
 
45:
R. BOYER, „Mitología“ 208.
 
46:
Estr. 23: „El valedor de los hombres sujetó al anzuelo – el matador de la sierpe –, la cabeza de toro y mordió el anzuelo la por todos odiada, que enrosca su cuerpo por todas las tierras”.
 
47:
R. Simek, Lexikon 272-273.
 
48:
Sobre los distintos significados de uroboros cfr. L. CHARBONNEAU-LASSAY, Bestiario 803-813.
 
49:
Probablemente este significado surgió de la propiedad que tienen las serpientes de cambiar periódicamente de piel, lo cual indicaría que el reptil renovaba también su vida.
 
50:
BRAGI, Ragnarsdrápa, 16 [Skj I, 3] (siglo IX) y ÚLFR UGGASON, Húsdrápa, Skj I, 131-132 (siglo X).
 
51:
Estr. 24: “Sacó osadamente Thor el valeroso
la letal serpiente, y la subió a bordo,
golpeó su martillo el monte del cabello
de la muy odiosa Hermana del lobo”.
 
52:
U. DIEDERISCHS, Götterlehre 62.
 
53:
SNORRI, Gylfaginning 48.
 
54:
J. DE VRIES, Religionsgeschichte, Vol. 2, 142.
 
55:
Voluspa 50: “Hyrm llega del este llevando su escudo,
se encrespa Jörmungard con furor de trol,
la sierpe azota el mar, el águila gañe
desgarra los muertos, se suelta Naglfar”.
 
56:
Es una estrofa difícil de entender según U. DIEDERICHS, Götterlehre 35: “Den Drachen Nidhögg sahen wir in der Wasserhölle seines Amtes walten; es überrascht, dass er und seine Leichen das Versinken der Erde, die allgemeine Vernichtung, überdauert haben und jetzt erst, aus der Neuen Welt, endgültig verschwinden. Man dächte an einen visionären Nachhall, wenn dieser Drache für das Vorangehende ein wenig mehr bedeutet hätte“.
 
57:
J. de Vries, Religionsgeschichte, Vol. I, 297.
 
58:
Ibidem, Vol.I, 256.
 
59:
R. BOYER, ”Sagrado“ 267.
 
60:
Snorri, Gylfaginning 52.
 
61:
R. BOYER, Sagas 208.
 
62:
Snorri, Gylfaginning 47.
 
63:
J. DE VRIES, Religionsgeschichte, Vol. 2, 15, explica este hecho por tener Odin como Jörmungandr la misma etimología.
 
64:
Hávamál 104-110; SNORRI, Gylfaginning 83-85.
 
65:
R. BOYER, “Mitología” 239.
 
66:
J. DE VRIES, Religionsgeschichte Vol. 2, 349, es de la opinión, “dass verschiedene Einzelheiten im Kult, sowie Göttergestelten und Mythologeme in die gemeinsame Urzeit zurückreichen, besonders wenn sie in sozial-religiösen Anschauungen verwurzelt sind”.
 
67:
Ibidem, Vol. 2, 373: „Wenn die Snorra Edda erzählt, dass sie [Schlange] sich in den Schwanz beißt (SnE 34), so ist diese Vorstellung, die nicht in den poetischen Quellen vorkommt, aber bei orientalischen Völkern wohlbekannt ist, kaum altgermanisch und erst mit mittelalterlich-christlicher Gelehrsamkeit nach dem Norden gelangt. Aber die Vorstellung selbst ist gewiss uralt“.
 
68:
No creo que la serpiente cósmica sea fruto del recuerdo colectivo que la especie humana conservó de los enormes reptiles de la era Secundaria.
 

 



DAVID ÁLVAREZ CINEIRA, O.S.A.
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