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El recurso a la mirada infantil
como técnica narrativa no es nuevo en la literatura contemporánea alemana. Irmgard Keun adopta también esta
perspectiva para ofrecer una visión de la realidad del exilio "ingenuamente" crítica. Pero más allá de constatarse
en la figura narradora, el infantilismo constituyó un fenómeno típico del escritor adulto exiliado, como recogen
diferentes voces del momento. E igualmente, la consideración de la mujer como un ser inmaduro y dependiente,
"infantil", se encuentra documentada en la visión de la época sobre la condición femenina. Keun aúna en su novela
Kind aller Länder estas tres aplicaciones del infantilismo precisamente en las tres figuras principales, para abordar
así la problemática económica, sociopolítica y especialmente de género, vigentes en el referente histórico
inmediato. De esta manera, la autora crea una obra de fuerte carga humorística y a la vez subvertidora de las
estructuras hegemónicas (ponencia en alemán). |